Creía que mi capacidad de asombro
ante las acciones o las declaraciones de los políticos se había agotado. Ayer volví
a sorprenderme cuando uno de esos políticos que se han caracterizado por
alimentar los titulares de los periódicos volvió a las andadas. Esteban
González Pons, que antaño dirigió la vicesecretaría de comunicación del PP y
que tuvo momentos memorables como cuando dijo:
- “desde el PP se defiende el modelo de televisión pública de las últimas legislaturas”
- “los argumentos de Rajoy son tan sólidos que convencerán al propio Rubalcaba”
- “Si el PP gana volveremos a crear las condiciones para que la economía crezca, como en 1996. Para ello bajaremos los impuestos y el tamaño de la administración”
- “Camps es un político ejemplar”
- “Si los trajes hubiesen sido jamones nadie habría criticado a Camps”
- “El PP es el superespecialista del empleo que creará tres millones y medio de puestos de trabajo”
- “Acudiré encantado a declarar como testigo por el caso Urdangarin. Participé en un convenio para organizar unos juegos europeos"
Ahora ha pasado a un segundo
plano dentro del partido y ocupa la vicesecretaría general de Estudios y
Programas del PP. Pero como creo que a él lo que le gusta son los titulares, de
nuevo ha salido a la palestra para asegurar que “Lo que llamamos la burbuja inmobiliaria fue buena” y “no tenemos que arrepentirnos de la burbuja
inmobiliaria”. Toda una declaración de principios.
Yo, como ciudadano cándido e
ingenuo, llevo años oyendo y leyendo que la burbuja no la creó el PP y ya
estaba convencido de que era así y que el nacimiento de dicha burbuja se debía
a la generación espontanea. De modo que ahora viene Esteban González Pons y me
rompe todos los esquemas.
Si analizamos fríamente sus
declaraciones llegamos a la conclusión de que la burbuja inmobiliaria si fue
buena, al menos para todos los que se llenaron los bolsillos como políticos,
bancos y constructores. Pero el bueno de Esteban dice que “facilitó que mucha gente que no tenía casa pudiera acceder a ella y que
muchas personas pudieran adquirir una segunda residencia”. Lo que realmente
facilitó es que mucha gente esté endeudada de por vida y sean propietarios de inmuebles
cuyo valor a día de hoy no llega ni a la mitad de lo que en su día les
cobraron. Mientras los bancos que especularon con la concesión de préstamos hipotecarios inflados están penando ahora sus pecados, el
problema es que los pecados de éstos también los pagamos nosotros. Los únicos
que salieron ganando fueron los espabilados que recalificaron terrenos y, por
supuesto, los políticos que cobraron cuantiosas comisiones con dichas
recalificaciones. ¿Para usted fue buena señor Pons?
No te olvides de quien estas hablando. Desde de 21 de junio de 2003 hasta el 29 de Junio de 2007 fué consejero de los gobiernos de la comunidad valenciana presidida por Camps ( El trajes). Que se le va a pedir?
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