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jueves, 10 de mayo de 2012

La armadura de la indiferencia


Tanto, psicólogos, sociólogos, etólogos y zoólogos, coinciden en afirmar que la clase política es un grupo humano muy singular y que ha evolucionado de forma divergente al Homo Sapiens Sapiens. Se han adaptado a un hábitat en el que para sobrevivir han tenido que desarrollar unas extraordinarias defensas frente a las críticas, ataques verbales, acusaciones, quejas o recriminaciones. De esta manera, podemos ver discutir públicamente en un pleno a dos contrincantes políticos y llamarse de todo, para, posteriormente verlos tomar unos cafés juntos, como si nada. Ellos dirán que es la cortesía parlamentaria. Pero de eso nada. Es la armadura de la indiferencia. Algo, que como digo, han desarrollado para sobrevivir en la política, ese mundo de engaños y apariencias. Gracias a ello no siente vergüenza ante nada. Pueden estar hoy, defendiendo determinado concepto, con argumentos, y mañana estar defendiendo lo contrario, también con argumentos, no faltaba más, y sin que se ruboricen. Han hecho de la hipocresía una sofisticada manera de vivir, elegante y educada  en la forma, pero obscena y vulgar en el fondo.

Los políticos (de todos los partidos) son inmunes a que se cuestione su trabajo o sus decisiones, han desarrollado una resistencia a la crítica como las cucarachas al DDT. No se alteran ante las manifestaciones en la calle, las protestas, las recogidas de firmas, las declaraciones de la oposición, las acusaciones judiciales, las opiniones de expertos, nada. Cualquier persona normal, al verse cuestionada por sus semejantes, mostraría algún signo de pesadumbre, azoramiento o inquietud, y se preguntaría si lo estaría haciendo bien. Ellos no. Esa armadura de indiferencia que les rodea y protege, es casi indestructible. Con argumentos no se debilita, pues siempre responderán con clichés estereotipados, circunloquios o eufemismos. La armadura solo se les agrieta un poco cuando hay elecciones cerca, pero enseguida la reparan con promesas electorales y si ganan de nuevo las elecciones, la recubren con una capa de legitimidad para seguir inmunes a todo, al menos cuatro años más.

Solo hay una cosa que puede destruir su armadura de indiferencia, el humor. Los políticos son vulnerables a la sátira, la ironía es su kriptonita, el chascarrillo su tendón de Aquiles,  el chiste su espada de Damocles y el mote su condena. Con respecto a esto último, decía Ambrose Bierce “para cada hombre, existe en el vocabulario una palabra capaz de pegársele como una segunda piel. Sus enemigos no tienen más que encontrarla”.  Lo que descompone a un político es que no lo tomen en serio, que se rían de él. El humor los despoja de la seriedad y respetabilidad con que se adornan, los hace humanos y débiles, los desnuda tal y como son. El humor los sitúa en un contexto en el que no pueden ganar utilizando sus sofisticadas armas oratorias, los eufemismos se vuelven contra ellos, las analogías los traicionan y las metáforas los dejan al descubierto. Bajo el prisma del humor, los discursos políticos se ven como lo que son, frases huecas dichas por almas vacías.

Para que los políticos se despojen de su armadura de indiferencia, tenemos que reírnos de ellos. Quizás juntos lo logremos y podamos descubrir esa palabra que se convierta en su segunda piel. El 12M todos a la calle.

1 comentario:

  1. Teneis mucha razón, ayer publicaba el mundo una relación de consejeros de Bankia. He sacado sólo estos cuatro, uno de cada casa, que corrobora todo lo que decís en el artículo.

    - Ricardo Romero de Tejada (PP, 270.000 euros). Ex secretario general del Partido Popular en Madrid y ex alcalde de Majadahonda. El PSOE denunció que estuvo implicado en el conocido como 'tamayazo', la fuga de dos tránsfugas que en 2003 impidió un Gobierno socialista en la Comunidad de Madrid.
    - José Ricardo Martínez (UGT, 180.000 euros). Secretario general de UGT de Madrid y consejero de la Corporación Cibeles, una sociedad filial de la entidad, desde 2012. Es diplomado en Magisterio, ha estudiado Filosofía y es empleado de Renfe. Hace unos meses afirmó que destinaba el sueldo que recibe de Caja Madrid para el sindicato.
    - Virgilio Zapatero (PSOE, 198.000 euros). Rector de la Universidad de Alcalá de Henares y ex ministro de Relaciones con las Cortes durante el Gobierno de Felipe González, fue propuesto como vicepresidente por el secretario general del PSOE en Madrid, Tomás Gómez, cuando negoció el desembarco de Rato en la entidad. Además de ser miembro del consejo de Bankia, cobró 366.000 euros en 2011 por ser también consejero de BFA.
    - José Antonio Moral Santín (IU, 197.000 euros). Doctor en Ciencias Políticas y Económicas y catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Complutense, este leonés fue diputado por Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid. Es vocal en BFA, Caja Madrid Cibeles, Mapfre, TeleMadrid y y presidente de Gestora del Centro Internacional de Estudios Económicos y Sociales.

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