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sábado, 15 de junio de 2013

¿Hasta cuándo va a aguantar este pueblo?



Acabo de leer que el Partido Popular ha demandado a Izquierda Unida por “ofender al pueblo español” con su querella por los “papeles de Bárcenas”. Me parece increíble y de una desvergüenza que roza la obscenidad.


En febrero pasado Izquierda Unida, Ecologistas en Acción, la Asociación Libre de Abogados (ALA), Los Verdes y Justicia y Sociedad presentaron una querella contra Luis Bárcenas, Alvaro Lapuerta, Federico Trillo, Rodrigo Rato, Pablo Crespo y Ángel Acebes, por la trama de los sobresueldos en el Partido Popular. además de a los constructores José Luis Sánchez Domínguez (Sando), Manuel Contreras (Azdvi), Juan Villar Mir (OHL), Luis del Rivero (Sacyr-Vallehermoso), Alfonso García (Constructora hispánica), Juan Manuel Fernández Rubio (Aldesa), José Mayor Oreja (FCC) y Antonio Vilella (Grupo Rubau) que aparecían en la supuesta contabilidad B de Luis Bárcenas como donantes a las arcas del partido que preside Mariano Rajoy y a los que el Partido Popular hizo adjudicaciones por un valor total de 12.281 millones de euros.


Ahora el PP demanda a las cinco organizaciones que presentaron la querella argumentando que esta "ofende al pueblo español", que es “populista” o que genera "un clima de confrontación". Viendo esto creo que la tomadura de pelo de la que estamos siendo objeto por parte de los miembros del Partido Popular es descomunal. Los que además de dedicarse a mentir al pueblo español, como Cospedal “La diferida”, nos hacen pagar sus desmanes y los de los bancos, tienen la desfachatez de demandar a quienes denuncian a los que abusan, roban y estafan al pueblo español. Después saldrá, probablemente González Pons a intentar convencer a los ciudadanos que lo que hace su partido es lo correcto. Sí, como intentar convencer a los jóvenes que irse a trabajar a Finlandia, Alemania o a cualquier otro país de la Unión Europea no es irse al extranjero. O para explicar, que todavía no lo ha hecho, porque cobra del Congreso de los Diputados una dieta para pagar una casa en Madrid que ya le paga el Partido Popular por vivir en una vivienda propiedad de la trama Gürtel.


Creo que generar un clima confrontación es tomar medidas contra el pueblo al que dices representar sin contar con su opinión. Como también pueden producir ese efecto de enfrentamiento el quitar derechos a los pobres para favorecer a políticos, bancos y ricos. Que alguien presente una demanda por las sospechas de supuestos sobresueldos y contratos públicos amañados es, no sólo esperable, sino una obligación ética y moral que debería haber sido secundada por muchas más organizaciones.

Lo que no se puede considerar ni ético ni obligación moral es el ofrecer protección a gente que se ha enriquecido a la sombra de las siglas de un partido. O indultar por su pertenencia a ese selecto club a los que por ese u otros motivos han sido condenados. Eso no sólo no es ético, es inmoral. En un verdadero país democrático cuando hay sospechas más que fundadas de que un partido se ha financiado ilegalmente, lo normal y lo ético es que esa organización sea denunciada. Porque la verdadera ofensa para un pueblo es que un partido político al que ha votado la mayoría de un país gobierne de espaldas a sus votantes e intente defender a los que, desde su seno y amparándose en sus siglas, han robado al pueblo al que se deben.


En cualquier país civilizado ponerse del lado de los corruptos desautoriza a cualquier político y le hace merecedor de ser inhabilitado política y socialmente. En España la corriente de moda parece ser otra y consiste en legislar para encarcelar o sancionar a todo el que no está de acuerdo o disiente de las medidas tomadas por el gobierno.


Últimamente sólo pienso en una cosa: El pueblo español históricamente siempre ha tardado en reaccionar y ponerse en movimiento ¿Hasta cuándo va a aguantar ahora?

miércoles, 5 de junio de 2013

Pues sí, los días son más largos



El paro registrado bajó en mayo en 98.265 personas, hasta un total de 4.890.928 desempleados. Sobre estos datos he leído de todo, como que descontando la estacionalidad de los nuevos empleos cae sólo en 265 personas, también que es el mejor dato de descenso del desempleo en este mes de toda la serie histórica, que donde más ha bajado es en Andalucía. En fin, tantos comentarios desmereciendo el descenso como intentando que parezca algo excepcional. Y me recuerda a las guerras de cifras cuando hay manifestaciones o huelgas. Concretamente en la última contra la reforma educativa los convocantes daban un seguimiento del 80% mientras el gobierno lo fijaba en el 20%.

Si nos atenemos sólo a las declaraciones de los miembros del partido en el gobierno son "datos claramente positivos" que "muestran que tenemos motivos para la esperanza", ha declarado la ministra de Empleo, Fátima Báñez. Según el ministro de exteriores, José Manuel García-Margallo, el descenso del paro registrado en mayo es una demostración de que “los cimientos de la economía han mejorado”, para nuestro presidente, el de la pantalla de plasma, son cifras “claramente esperanzadoras”.

En mayo de 2011, cuando salió a la luz el descenso del dato de paro registrado, Soraya Sáenz de Santamaría era portavoz del PP en el Congreso. Y ante la bajada de ese año declaró: "Sí, el paro baja en abril y bajará en mayo y en junio. Igual que los días son más largos, las temperaturas son más altas y el sol brilla más. Sí, señores del partido socialista. Eso se llama estacionalidad". Hay que decirle a la señora vicepresidenta que a los electores, a los que con sus votos los pusieron ahí, sí que se les están haciendo largos los días que quedan para volver a las urnas, que quizás es lo único con atisbo de democracia que van a dejar, y expulsarlos del gobierno de este país.

Cuando hablan lo hacen creyendo que somos idiotas. Lo que cuando gobiernan otros es un dato malo o achacable a otros factores se convierte, por arte de magia, en algo excepcional, positivo y prueba de que las políticas utilizadas son las correctas. Pero el problema no es ese, es mucho más serio. Un pueblo hambriento y empobrecido por las medidas del gobierno se ve obligado a trabajar con contratos basura, amparados en la reforma laboral aprobada por el ejecutivo, y dando forma, desgraciadamente, a los datos que usa el partido en el gobierno para justificar su política de recortes. 
  
Los miembros de este gobierno llevan diciendo sandeces desde el inicio de la legislatura, mintiendo a los electores a los que se deben, haciendo caso omiso a la opinión pública y a los nefastos resultados que provocan sus medidas. Insultan por sistema a la inteligencia del pueblo español. Mientras tanto Gallardón hace pagar por la Justicia, Rouco se muestra encantado porque en un país en el que la población es cada día más laica se comete la inwertcilidad de reformar la educación siguiendo los pasos marcados por la Conferencia Episcopal, se empieza a demoler un sistema sanitario público que era modelo en el mundo, la investigación está desaparecida y no se la espera, hay cerca de ochocientos casos abiertos por corrupción política en los juzgados y ningún político en la cárcel, el caso Gürtel, sobre financiación ilegal del partido en el gobierno, lleva ya casi siete años abierto y el único procesado y condenado es el primer juez instructor del mismo, una ministra a la que la trama corrupta ha pagado viajes y efectuado regalos sigue en su puesto y Bárcenas, que ha amasado de la nada más de cincuenta millones de euros, sigue suelto.

Cualquier gobierno que se precie debe gobernar para el pueblo. Es lo mínimo que se le debe exigir. Y, parafraseando a Soraya Sáenz de Santamaría, con este gobierno el sol sólo brilla para banqueros y políticos, mientras los días son cada vez más largos para el pueblo que es el que está pagando los rigores de la crisis.

Pero también habría que hacer un análisis profundo de ese descenso del paro registrado, que no es lo mismo que el paro real. La población activa española ha descendido desde que comenzó la crisis por varios motivos, entre los que se encuentra la mano de obra extranjera que ha comenzado a abandonar nuestro país porque prefiere vivir en la miseria en el suyo propio que en uno extraño y los cientos de miles de jóvenes españoles que desde el inicio de la crisis han salido de España a buscar trabajo, aunque González Pons diga que es como estar en casa. Estamos ante la vuelta del “Pepe, vente a Alemania”. ¿Cuántos de esos han dejado de renovar la tarjeta de demanda de empleo y han pasado a no contar como parados? Seamos serios, el paro registrado nos puede dar una idea de la tendencia del empleo en un mes pero es mucho más real la encuesta de población activa. Para contar en las estadísticas de paro registrado como parado se deben cumplir las obligaciones que marca el Servicio Público de Empleo Estatal. En caso contrario te dan de baja y, aun estando parado, no cuentas en la estadística. ¿Hay un parado menos? No, sólo hay un desempleado que ha dejado de estar inscrito y que, por lo tanto, ya no cuenta como parado, aun siéndolo, para el Servicio Público de Empleo Estatal.

De momento intentemos quedarnos con lo bueno de la noticia que son las nuevas altas en Seguridad Social que si representan contratos reales y alegrémonos por esos españoles que, aunque sea en precario, van a aliviar durante unos meses sus maltrechas economías.

lunes, 3 de junio de 2013

Así somos y así nos va



Estoy profundamente decepcionado de la sociedad en la que vivimos y de los ciudadanos de nuestro país. Hoy hay mucha más gente triste y abatida porque su equipo de futbol ha bajado de categoría que cuando se va confirmando que España baja al tercer mundo. Pero sobretodo estoy asqueado de nuestros políticos.

Y es que nuestro gobierno y su presidente, el de las ruedas de prensa en el extranjero y a través de una pantalla en España, están actuando, en términos futbolísticos, como un equipo filial de Alemania, que siempre ha de estar, al menos, una categoría por debajo del equipo principal, que gobierna Angela Merkel. Porque además está claro que Alemania no quiere de ningún modo la unión fiscal y bancaria. Los germanos desean una Europa de varias categorías o de divisiones si volvemos a usar la terminología futbolística. En esta sólo habría uno o dos países en primera división, que dilucidarían las cuestiones importantes mientras los países del sur, entre los que nos encontraríamos nosotros, les serviríamos de mano de obra barata y de consumidores de sus productos.

La semana pasada los dirigentes de la Unión Europea decidieron dar más tiempo para alcanzar sus objetivos de déficit a varios países, entre ellos España. Y comenzaron a mostrar algo de preocupación por el alarmante índice de paro juvenil. Digo algo de preocupación porque las cifras de la primera ayuda de la que han hablado son irrisorias o quizás sería más correcto decir vergonzosas. Serían 6.000 millones de euros para gastar en siete años y entre veintisiete países. Si hacemos la cuenta, que no es muy difícil, nos da a gastar anualmente 31.746 euros por país y año. En España, sólo Bankia se llevó el pasado año 24.000 millones de euros. Estamos hablando de un banco que falseó balances, está inmerso en procesos judiciales acusado de estafar a sus clientes en la venta de preferentes y que mantenía un consejo de administración en el que sus miembros cobraban sueldos millonarios. Está claro lo que importan los bancos y los jóvenes a nuestros políticos. Incluso el   presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en un encuentro con periodistas españoles dijo: “Han sido dos años perdidos, sin ninguna reacción oficial ante las crecientes cifras de desempleo” y concluyo que "los mismos que negaban el problema dicen tener ahora la solución".

Mientras tanto, aun siendo los políticos una especie que debería estar en vías de extinción, hay dos maneras de ver la emigración forzosa de los jóvenes. La honrada es la de Enrico Letta, primer ministro italiano, que ha pedido disculpas a los jóvenes italianos que se ven forzados a emigrar empujados por la crisis económica diciendo: “Se debe ante todo una disculpa. En nombre de una política que durante años fingió no escuchar y que, a través de palabras, acciones y omisiones, ha permitido la disipación de la pasión, sacrificio y habilidades”. En España la situación se ve con otros ojos. La ministra de Empleo, Fátima Báñez, dice que  "a eso se le llama movilidad exterior", mientras el vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, dijo “No podemos considerar que trabajar en la UE es trabajar en el extranjero, porque si lo hacemos así, nos estamos equivocando”.

Volviendo al símil futbolístico hay equipos que pierden la categoría por la manifiesta ineptitud y el ánimo de lucro de sus dirigentes y nuestro equipo ha descendido ya a segunda división y va camino de un nuevo descenso. Podemos llegar a hacernos una idea del grado de incompetencia de nuestro ejecutivo haciéndonos una sencilla pregunta: ¿Por qué el gobierno de Mariano Rajoy no ha aprobado ya, después de dos años de gobierno, la ley de emprendedores que supuestamente ya tenía preparada porque la llevaba en su programa electoral?