Imagen

Imagen

lunes, 14 de mayo de 2012

Deuda y Glaciación


En la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, en la provincia de Guadalajara, en plena Alcarria, se sitúa un pequeño pueblo como muchos de los que pueblan la geografía española. Su población era de 3.341 habitantes el 1 de enero de 2012. Su término municipal tiene una extensión de 19,4 kilómetros cuadrados. Esta pequeña localidad responde al nombre de Pioz y, probablemente, no hubiésemos sabido de su existencia si no hubiese saltado a los medios de comunicación como el ayuntamiento que va a necesitar 7058 años para saldar su deuda.

Según el Ministerio de Hacienda, a 31 de diciembre de 2010 la deuda viva del ayuntamiento de Pioz era de un millón de euros. Pero la nueva alcaldesa del PP elegida en mayo de 2011 afirma que el ayuntamiento mantiene hoy una deuda total de 16 millones de euros heredada del anterior gobierno del PSOE. Dicho endeudamiento abarca a suministros, la construcción de un centro cultural, cantidades adeudadas a agricultores, la construcción de una depuradora que no está funcionando, etc. Para saldar la deuda cada vecino, sin excepción, debería aportar 4.788 €. Toda una locura.

Ante casos como este, el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, ha dicho “Ante un fallo del sistema, lo que tenemos que cambiar es el sistema". Por primera vez en mucho tiempo estoy de acuerdo con alguien del gobierno. Pero cuidado, estoy conforme en el fondo (hay que cambiar el sistema) pero no en las formas, ya que este señor pretende potenciar las diputaciones provinciales en detrimento de los ayuntamientos. Este es un cambio de sistema inadmisible para los ciudadanos, puesto que se sigue manteniendo el mismo número de políticos y sólo se intenta un cambio en el detentador de algunas funciones.
 
Es inconcebible que cuando un ciudadano de a pie se retrasa en el pago de alguna obligación con la administración, poco menos que se convierte en el enemigo público número uno. Y que ellos, los políticos, se permitan el lujo de pagar cuando les viene en gana o de no pagar nunca o de hacerlo después de la próxima Glaciación, como en el caso de Pioz. Y nunca se les exijan responsabilidades penales o civiles, aunque ellos justifican la desmesurada cuantía de los sueldos con los que se regalan, aduciendo a la excesiva responsabilidad de los puestos que ocupan. Responsabilidad que desaparece por ensalmo, cual sesión de brujería, cuando cesan en el cargo. Aquí, en España, nadie es responsable de la gestión realizada. Sencillamente, es intolerable. Como también lo es el que ante la obligación de los ayuntamientos de someterse al tribunal de cuentas, en 2006 hubo 2.496 entidades locales que incumplieron dicho mandato y en 2010 el número ascendió a 3.222 ¿Alguien ha sancionado a los componentes de los equipos de gobierno de esos ayuntamientos? Intentad vosotros incumplir un requerimiento de la Agencia Tributaria o de Seguridad Social ¿A ver que pasa?

1 comentario:

  1. ¿No ha dicho el ministro cuantos años tienen que pasar para empezar a crear empleo?

    ResponderEliminar