Cumpliendo el calendario marcado, publicamos hoy la segunda
entrega del coleccionable “Diccionario actualizado para tiempos de crisis”. La
tercera entrega se publicará el jueves santo, primer festivo de la semana
entrante. Y recordad lo útiles que pueden llegar a ser los términos que
describimos para afrontar con seguridad la crisis. Ya nadie os podrá dar
lecciones de economía.
- Arenas. Sust.: Dícese del político moreno que nunca gobernará. Adjt.: Perdedor, derrotado, vencido, fracasado, segundón.
- Aval. Sust.: Forma segura de dejarse de hablar con padres, suegros o hermanos. El Aval lleva indefectiblemente a la ruptura de relaciones familiares por mediación bancaria.
- Beneficio. Sust.: Dios al que los bancos adoran y rinden pleitesía a través de sacrificios de hipotecas, préstamos, avalistas y desahucios en los altares de la deuda.
- Brotes verdes.: Conocida fábula del gobierno socialista cuya moraleja está siendo podada por el gobierno del PP.
- Bursátil. Adj.: Relativo a la Bolsa, y a sus operaciones y valores. Con este término se designa la antigua práctica de los supermercados de regalar bolsas plásticas para llevar la compra. Ahora las cobran a dos céntimos de euro por unidad (este valor de la bolsa es fluctuante). Además de llevar la compra, las bolsas permiten varias operaciones, por ejemplo llevar el bocadillo o el tupperware al trabajo, o recipiente para la basura. Como nunca las llevamos cuando volvemos al supermercado, de nuevo, compramos otra bolsa a dos céntimos de euro. Esto último es lo que se conoce como índice bursátil, o sea, número de bolsas compradas inútilmente por mes. Las principales empresas que cotizan en bolsas son Eroski, Mercadona, Spar, Alcampo y Carrefour.
- Condonar. Verbo: Perdonar una obligación o deuda utilizando preservativo para evitar riesgos de contagio.
- Consejo de Administración. Sust.: Hábitat de allegados a los animales políticos en los que por trabajar unas 15 o 20 horas al año te pagan por encima de 100.000 euros ,también al año.
- Cospedal. Sust.: Hembra dominante de una especie cuyos machos se caracterizan por tener como hábitat los denominados Consejos de Administración.
- Depresión. Sust.: Estado mental alterado del dinero consistente en pensamientos de devaluación, bajo valor al cambio y tristeza profunda en la divisa.
- Esperanza. Sust.: Mujer del mismo nombre que está acabando con la virtud, también del mismo nombre, de los madrileños.
- Eje franco-alemán. Sust.: Algo que no puede ser bueno si empieza con franco.
- Gasto. Adv. : Acción pretérita y ya olvidada de emplear dinero en un bien o servicio.
- Indignado.: Pron.: Indistintamente: Tú, yo, el, nosotros, vosotros y ellos; Sust.: Persona que aprecia en su justa medida el valor de la política, la banca y los diferentes gobiernos. Adjt.: me cago en tó.
- Inflación. Sust.: Aumento de forma continua y generalizada de los precios de la cerveza y el tabaco.
- Moneda única. Sust.: En España se conoce con este término, el recuento realizado los días 30 o 31 de cada mes en los bolsillos de los contribuyentes.
- Perdedor. Sust. : Sinónimo de Arenas. Puede ser utilizado en todas sus formas. Ejemplo: “Viva el Betis manque Arenas”
- Plusvalía. Sust.: También valían Antena 3 y Telecinco.
- Telefónica. Sust.- Dícese de la multinacional de las telecomunicaciones que se dedica a integrar en su plantilla a personas vinculadas a los partidos mayoritarios o, incluso, a algún yerno regio, como personal de seguridad o como seguro de no agresión. Mientras tanto el recibo de los españolitos de a pie sigue subiendo para hacer frente a los sueldos de esa plantilla. Al terminar de leer no se retire, le pasaremos una locución para comprobar el nivel de su satisfacción. Si está muy satisfecho pulse 1; si está hasta los cojones tire el teléfono por la ventana y grite “Me cago en Graham Bell”.
- Trueque. Sust.: Futuro imperfecto de economía.
- Unión Europea. Sust.: Asociación de 27 países que unen sus esfuerzos en lo económico, social y político para hacer lo que diga Alemania.
- Zona euro. Adv.: Lugar indeterminado entre los cojines del sofá o butaca donde suponemos ha ido a parar la moneda única que nos quedaba para acabar el mes, y que no encontramos después de la siesta.