En Bruselas se dice que un país
civilizado no puede tolerar un índice superior al 10% de fracaso escolar. Dicho
índice en España es superior al 30%. Estoy totalmente de acuerdo en que si a un
mal sistema educativo le añadimos los recortes propuestos por el Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte lo convertimos en una organización nefasta.
Tampoco la educación privada en nuestro país se distingue por su excelencia. En
todo caso destaca por su sectarismo.
Los ciudadanos de a pie estamos
hartos de que cada vez que el gobierno de España cambia de signo, de tendencia
o de ideología se modifica la ley de educación y, cuando no se promulga una
nueva ley, se modifica la tendencia ideológica de algunas asignaturas como está
ocurriendo ahora con Educación para la Ciudadanía. Concretamente el partido
ahora en el gobierno se opuso con toda su fuerza a la impartición de esta
materia, saliendo a la calle acompañados de la Iglesia y llegando incluso a
existir objetores de conciencia de esta asignatura. Toda una aberración. Pues
bien ahora el ministro se encarga de modificar el contenido de dicha materia
dotándola de una gran carga ideológica.
Para que podamos considerarnos un
gran país tenemos que empezar a trabajar por tener una mejor educación y
nuestros gobernantes deben hacer todo lo posible por llegar a un pacto de
Estado que siente las bases de un gran sistema educativo que debería
fundamentarse en la cultura, la ética y los principios o la naturaleza de la
vida y del hombre, dejando cualquier signo ideológico fuera del debate
educativo.
También podríamos dejar de
dedicarnos a parchear algo que vistos los índices de fracaso escolar no es
válido y dirigir nuestra mirada hacia el exterior. Según los últimos informes
PISA, el mejor sistema educativo hoy en día es el finlandés. En Finlandia no se
subvenciona la educación privada y resulta que siendo las escuelas públicas al
100% han conseguido construir un sistema educativo que es la envidia del resto
del mundo. Existiendo muchos países que llevan tiempo enviando delegaciones
para descubrir las claves de dicho sistema y que han descubierto que el éxito
de los finlandeses radica en que la educación se basa en la confianza, la
transparencia, el respeto y en enseñar a pensar en vez de memorizar.
Probablemente la inmensa mayoría de nuestros profesores saben que es esto. Por
desgracia para nosotros y para nuestros hijos, nuestros políticos lo
desconocen.
Es necesario trabajar por un sistema educativo que sea plural y no cambie con los vaivenes de la política. Totalmente de acuerdo
ResponderEliminarSin dejar de reconocer que los finlandeses creo que aplican mejor los ingresos del estado, también hay que tener en cuenta que la presión fiscal en finlandia tras una bajada de impuesto es del 41 % mientras que en España es del 31.9% del PIB a fecha 21 de mayo de 2.012. Finlandia también (que progresistas) financia a la Iglesia de los presupuestos, y tienen impuestos especiales como aquí, tabaco, juego, alcohol y uno que nosotros no tenemos sobre caramelos y dulces similares, al chocolate, productos derivados del cacao, helados y polos. Además, los van a subir del 4,5% al 7,5% en las bebidas como zumos o limonadas y se incluirá en él el agua mineral natural y bebidas de café. Eso sí, las galletas, los bollos y los pasteles quedarán exentos de este impuesto.
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