He leído que recientemente el ex director general de Caixa Galicia, José
Luis Méndez, acudió a almorzar a uno de los restaurantes más afamados de La
Coruña, del que es cliente habitual. Los comensales presentes en el local al
reconocerlo comenzaron una protesta dando pequeños golpes en las mesas, que
fueron creciendo en decibelios, acompañados también de un sonoro zapateo. El
ambiente se puso tan feo para Méndez que tuvo que abandonar el restaurante.
Está claro que la sociedad si
está juzgando a los máximos responsables de las cajas de ahorro que pactaron pensiones e indemnizaciones
millonarias. De esas cajas que en estos últimos cuatro años han naufragado y
sus capitanes no se han hundido con su barco, sino que han preferido hacer
zozobrar sus naves para salvarse ellos. Estamos hablando de entidades
financieras no sólo rescatadas con dinero público, sino que estaban en su
mayoría controladas por organismos públicos a la vez que sus dirigentes y
consejeros eran nombrados por los partidos políticos en el poder en sus
regiones de origen. Lo más parecido a una banca nacionalizada. Pero esa misma
sociedad también espera que la justicia española tome cartas en el asunto e
investigue a los doce caraduras que se han llevado unos 110 millones de euros en
concepto de pensión o indemnización mientras las cajas que dirigían se fueron a
pique ya que nadie se explica que no exista responsabilidad penal en la
gestión. Estos son los doce sinvergüenzas:
Manuel Escribano, ex-director general de Caja Segovia. Se pre-jubiló con una pensión pactada de 6 millones
euros.
José
Luis Méndez, ex-director general de Caixa Galicia. Ha recibido una
pensión de entre 15 y 20 millones euros.
Lucas
Hernández, ex-director general de Caja Duero. Ha recibido una
indemnización de 1,3 millones euros.
Francisco
Fernández, ex-vicepresidente de Caja
España. Ha cobrado 500.000 euros, como trabajador en excedencia
de la entidad.
Roberto
López Abad, ex-director de CAM.
Se aseguró junto a otros cuatro altos ejecutivos una prejubilación de 12,8
millones euros en total.
Josep
Maria Loza, ex-director general de Caja España-Duero. Cobró 10
millones euros, entre indemnización y plan de pensiones.
María
Dolores Amorós, ex-directora general de CAM.Pactó una pensión vitalicia
de 370.000 euros anuales.
Ricard
Pages, ex-presidente de Caixa Penedés.
Contaba con un plan de pensiones de 11 millones euros.
Domingo
Parra, ex-director general de Banco de Valencia (Bancaja). Pactó una indemnización por su salida
de 7,5 millones euros.
José
Luis Pego, ex-director general de NovaCaixaGalicia. Pactó el pago
de 10,8 millones euros, en concepto de indemnización y pensión.
Juan
Salido, ex-director general de Cajasol (Banca Cívica). Se pre-jubiló con una pensión de 950.000
euros.
Manuel
Troyano, ex-director general de Caixa Penedés. Pactó junto con otros tres directivos una pensión
por un volumen agregado de 20 millones euros.
Creo que lo más acertado al referirnos a ellos y lo
que la sociedad más aplaudiría, siempre que la justicia actúe, sería los doce
del patíbulo.
Falta en la lista Julio Fernandez Gayoso, insigne presidente de CaixaNova (caja de ahorros de vigo y pontevedra) desde 1964. Lo que me parece mas importante que las indignantes indemnizaciónes es la gestión que hicieron estos elementos. Ejemplo: Caixa Galicia (Jose Luis Mendez) lleva mas de 20 años abriendo oficinas fuera de galicia con ánimo de expandir el negocio. Cuando se han conocido las cuentas tras la fusión se ha descubierto que ninguna oficina mas al sur o al este de ponferrada era rentable, es decir le costaba dinero a la caja. ¿Y por esta gestión tampoco se le puede imputar penalmente? ¿Cabria tipificarlo dentro del delito societario? Yo creo que si el poder quisiera Si.
ResponderEliminarY si todo ese dinero se usase para tapar agujeros y esos señores terminasen en la carcel junto a los políticos que los nombraron.
ResponderEliminarUna pregunta, ¿Islandia cayó como país?, ¿Terminaron los políticos y banqueros en la carcel? ¿Se hundió el suelo bajo los pies de los islandeses? Bueno esto sí podría ocurrir debido a la zona sismica donde se encuentra Islandia, por cierto aunque no tiene nada que ver ¿sabeis que Islandia es el único pais que crece en extensión? Bueno a parte de Gibraltar pero éste por otros motivos (además de que no es un país).
Volviendo al tema, alguien conoce a Rajoy lo suficiente que le pueda explicar para que lo entienda, que pueden caer los banqueros sin que caiga un país. ¿O es que tiene miedo que le arrastren en la caída, despues del trabajo que le costó llegar a la Moncloa?