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jueves, 17 de mayo de 2012

Así nos va


La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha anunciado que aún quedan recortes por hacer. Lo lamentable es que mientras dice esto en los presupuestos generales de la Comunidad de Madrid para 2012 se destinan 2.197.407 euros a Asuntos Taurinos. Cómo decían los romanos, “pan y circo”. Para más “INRI”, el boletín oficial de la Comunidad recogía, el 7 de mayo, una convocatoria de ayudas por un total de 256.871 euros para los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes que realicen actuaciones dirigidas al apoyo y fomento de actividades taurinas. La ínclita Esperanza se defiende diciendo que la fiesta taurina constituye un derecho de los aficionados. Lo he buscado en la Constitución y no lo encuentro entre los derechos fundamentales. Por supuesto que al que le gusten los toros tiene derecho a disfrutar de ese espectáculo, pero no a costa del erario público. No voy a entrar a debatir sobre la denominada “Fiesta Nacional", pero creo que ya está bien de pagar el entretenimiento de los aficionados, y no sólo de los toros. En un país en el que cada día sus ciudadanos se despiertan con alguna nueva medida que supone un recorte en su capacidad adquisitiva o en sus derechos adquiridos a lo largo de décadas, el que quiera entretenimiento que se lo pague de su bolsillo. No podemos permitir que se destine dinero para subvencionar la fiesta taurina, mientras nos cobran por los medicamentos o nos recortan en educación. Como tampoco podemos aceptar que muchísimos equipos de futbol confeccionen sus presupuestos contando anualmente con una importante parte de dinero público en forma de ayudas y subvenciones o que no abonen sus tasas a la seguridad social o sus obligaciones con la agencia tributaria.

Vivimos en un país en el que nos hemos acostumbrado a que cualquier actividad reciba, para su correcto funcionamiento, una parte de su presupuesto de fondos públicos. No podemos seguir subvencionando y pagando con el dinero de todos el futbol, los toros, el baloncesto, el cine, la cocina de diseño, etc. Como tampoco podemos ni debemos seguir aceptando que con el dinero de todos se pague a los sindicatos, partidos políticos, confesiones religiosas, etc. Hay que cambiar la mentalidad de los españoles. El estado español, como tal, lo conformamos los cuarenta y siete millones de habitantes que lo poblamos y que debemos pagar nuestros impuestos para mantener todo el entramado de instalaciones, servicios y organismos encaminados a asegurar el bien común. El resto, todo lo que podríamos considerar que forma parte de actividades encaminadas a entretener o rellenar el tiempo de ocio de grupos, más o menos numerosos, debe ser mantenido por esos sectores de la población. Así como también deberían ser mantenidos exclusivamente por sus afiliados los sindicatos y los partidos políticos, por sus creyentes las confesiones religiosas, por sus miembros las asociaciones deportivas, culturales, por sus accionistas los bancos y entidades de crédito, etc. El partido que sostiene tanto al gobierno de la comunidad de Madrid como al gobierno de España se ha hartado de comparar el presupuesto del estado con el de un hogar, diciendo que un ama de casa no gasta lo que no tiene. Si esto es así, no podemos gastar en toros o en futbol si no tenemos para sanidad, educación o simplemente para comer. Un ama de casa no dejaría a sus hijos sin medicinas o educación por haberse gastado el dinero en los toros. Por lo menos mi madre no lo haría, ya no sé la madre de Esperanza Aguirre o de Rajoy.
 
Debemos empezar a descartar la idea de que cualquier actividad que se nos ocurra es susceptible de ser mantenida, en todo o en parte, con fondos públicos. Eso es lo que nos han inculcado desde hace mucho tiempo y así nos va.

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