Cuando en la mente del asesor de un político
español comienza a tomar cuerpo la idea de alguna medida impopular que aplicar
a los ciudadanos de a pie, ya hay otros siete asesores de ese mismo político
buscando en que países europeos se aplica algo parecido. El mecanismo es
sencillo, sólo es cuestión de justificar la decisión tomada diciendo “Pues en
tal o cual país se lleva aplicando algo similar tanto tiempo”, y se quedan tan
a gusto, ya se han ganado los tres mil euros de ese mes.
Veamos un ejemplo real. He leído en
“lasprovincias.es” que según fuentes del Ministerio de Sanidad, Cataluña
gobernada por CIU con la ayuda del PP y tres comunidades gobernadas en
solitario por el PP, Galicia, la Comunitat Valenciana y Castilla-La Mancha, han
propuesto al Gobierno abrir el debate sobre la posibilidad de cobrar una parte
del coste de los menús a los pacientes de los hospitales públicos. La
manutención de un paciente en un centro médico asciende a 24 euros diarios.
Artur Mas solicitó a primeros de abril a Mariano Rajoy que impulsara este
recorte en toda España. El gobierno de la Generalitat, de momento, no ha puesto
en práctica esta medida aunque la incluyese en su plan de medidas. Tiene otras
muy populares también, como que a los sillones del acompañante del enfermo en
los hospitales públicos no se les pueda regular el respaldo si no es
introduciendo monedas. Pues bien, Francesc Homs, portavoz de la Generalitat,
pretendió defender el cobrar una parte de la comida a los pacientes diciendo: “Si uno está en casa, se paga la comida y la
calefacción, pero si está en un hospital, no paga nada de esto. ¿Por qué ha de
ser así? Esto no pasa en otros países, como Alemania, donde se pagan unos 10
euros diarios por manutención tras un ingreso hospitalario”.
Señores políticos, estamos hartos de que cada
vez que hacen un recorte o toman una medida que es perjudicial para nuestros
bolsillos, que no para los suyos, tengan la desfachatez de compararnos con
cualquier otro país europeo.
Les propongo una cosa, pónganse a trabajar
para que nuestro salario mínimo sea similar al de los países con los que nos
comparan a la hora de recortar. Trabajen en ese sentido y quizás podamos
aceptar el pagar por cosas por las que, aunque ya hemos pagado con nuestros
impuestos, ahora no pagamos.
El SMI (Salario Mínimo Interprofesional) para
2012 en España es de 641.40 euros mensuales, que con el prorrateo de dos pagas
extraordinarias se eleva a 748.30 euros mensuales. Los trabajadores de Grecia,
sí, ese país al que se ha rescatado ya dos veces, tienen un SMI de 876.62 euros
mensuales. Eslovenia, ese joven país que se independizó de la extinta
Yugoslavia en 1991, tenía en julio de 2011 un salario mínimo de 748.10 euros
mensuales pasando en enero de 2012 a 763.06 euros. Los franceses gozan de un
SMI de 1398.37 euros mensuales en 2012, casi el doble que nosotros, los
pobrecitos españoles que estamos inmersos en una severa crisis económica.
Quizás ustedes, los políticos, se escuden en esa circunstancia para justificar
el bajo salario mínimo de los españoles. Pero resulta que Irlanda también está
sumida en una profunda crisis y el SMI de los trabajadores irlandeses se sitúa
en 1461.85 euros mensuales para el año 2012, dos veces el nuestro. Podemos
seguir, pero no creo que sea necesario. En los tiempos de la burbuja
inmobiliaria, cuando el dinero fluía y muchos de ustedes (eran legión)
cobraban sustanciosas comisiones, nunca se preocuparon del salario mínimo de
los trabajadores y ahora, para colmo, lo congelan.
Estoy seguro que el salario de ustedes sí que
se puede comparar con los de la mayoría de los políticos de los países de la
Unión Europea, probablemente con los del vagón de cabeza mientras el de sus
votantes se sitúa en el vagón de cola.
Y también estoy seguro de que los culpables
de la situación que atraviesa España son ustedes, los 8.112 alcaldes, 65.896
concejales, 1.206 parlamentarios autonómicos, 1.031 diputados provinciales, 650 diputados y senadores, 139
responsables de Cabildos y Consejos insulares y 13 consejeros del Valle de Arán,
que durante todos estos años han hecho con nuestro dinero lo que les ha venido
en gana.
Por favor, no me vuelvan a comparar con los ciudadanos de ningún otro país europeo, no creo que en ninguno haya tantos sinvergüenzas cobrando del Estado.
y en la rueda de prensa del Sr. Homs, no había ningún periodista para preguntarle cuantos coches oficiales hay en Alemania?
ResponderEliminarVendidos todos al poder, publicidad institucional, aprobación de EREs sin motivo etc. Es lo que tenemos. Abstención absoluta.