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jueves, 16 de mayo de 2013

250.000 a 0


Hay veces que, cuando leo la prensa, me avergüenzo de ser español, pero no porque no este orgulloso de serlo y de haber nacido en un país maravilloso. El motivo es otro. Hoy es una de esas ocasiones en las que si algún foráneo me preguntase mi nacionalidad intentaría decirle cualquier otra menos la española. Y es que precisamente hoy me he cruzado con una noticia en la que se dice que España es en estos momentos la democracia con mayor número de aforados del mundo. Y lo más grave es que el aforamiento es total, no sólo para los delitos exclusivos de su ejercicio político. Según el artículo se calcula que en la actualidad hay 10.000 ciudadanos con una protección jurídica especial, aunque otras estimaciones elevan esa cifra hasta las 250.000 personas. Y esto ocurre en el siglo XXI y en un país que en su norma suprema se autoproclama como un Estado Social y Democrático de Derecho.

Yo no puedo entender que un estado, sea cual sea, se pueda considerar democrático cuando permite que sus políticos puedan delinquir y no ser tratados por la justicia igual que cualquier otro ciudadano. De hecho, la democracia, por definición, no existe desde el momento en el que todos sus ciudadanos, sin distinción, no son tratados igual ante a ley. Y es precisamente por razones como esta por lo que en Europa no se fían de nosotros. Nuestros políticos se asemejan a los caciques de antaño, y se preocuparon, en la transición, de blindarse y de legislar guardándose para la clase política una serie de privilegios que ahora, treinta y cuatro años después, están llevando a la indigencia a las clases menos favorecidas, haciendo desaparecer la clase media y convirtiendo España en un país de caciques y súbditos, que trabajan y malviven para mantener todos los derechos y privilegios de lo primeros.

Parece ser que la verdadera democracia no ha terminado de llegar a España. Hasta ahora nos han estado tomando el pelo con lo de ir a votar cada cuatro años sólo para que ellos alcancen el poder y lo utilicen como un cheque en blanco, sin tener que dar explicaciones de sus actos al electorado o haciéndolo a través de un televisor como nuestro actual presidente. El sólo hecho de que los padres de la Constitución de 1978 incluyesen el aforamiento en el texto constitucional me parece una aberración que va contra el artículo 14 del propio texto.

Ahora comprendo porque la prima de riesgo, que para los países de la Unión Europea consiste en el sobreprecio que paga un país para financiarse en los mercados en comparación con Alemania, se dispara. También empiezo a entender porque en Europa se parten de risa cada vez que nuestros políticos proponen los eurobonos. En esto los alemanes también nos ganan por goleada, como en la Champions, en España hay, según el artículo, entre 10.000 y 250.000 aforados, en Alemania ninguno.

jueves, 9 de mayo de 2013

Lamentable

 La Constitución española de 1978 es la norma suprema del ordenamiento jurídico español y el artículo 1 del Título Preliminar dice: “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. No puedo dejar de sonreír cuando lo leo. Si seguimos leyendo la sonrisa se va convirtiendo en un gesto serio que va camino de la indignación porque en el artículo 14 del Capítulo II que habla los derechos y libertades de los ciudadanos se dice: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Vamos a demostrar lo que dice nuestra norma suprema.


1.- Allá por 2007, Emilia se encontró en plena calle una cartera con una tarjeta de crédito y un DNI. El hambre aprieta y acudió a un supermercado y compró comida, pañales y productos para el cuidado de sus hijas. Fue juzgada y condenada con una pena de un año y diez meses de prisión y multa de diez meses, con cuota diaria de tres euros, por un delito continuado de falsificación en documento mercantil y otros seis meses de prisión por delito continuado de estafa. En 2013 la presión popular ha conseguido que el Gobierno indulte a Emilia cuando faltaban semanas para su ingreso en prisión. Todo por 193 euros y en condiciones desesperadas.

2.- Isabel Pantoja, exviuda de España y famosa cantante, ha sido condenada a veinticuatro meses de cárcel y deberá pagar una multa de 1.147.000 euros. Para Maite Zaldívar, que no es tonadillera,  la pena ha sido de tres años y tres meses de prisión y una multa de 2,48 millones de euros.

3.- A Ortega Cano, famoso torero, ha sido condenado a dos años, seis meses y un día de cárcel por el accidente de tráfico ocurrido el día 28 de mayo de 2011 en el que falleció Carlos Parra, vecino de Castilblanco de los Arroyos (Sevilla). La sentencia del Juzgado Penal 6 de Sevilla anula la prueba de alcoholemia que arrojó 1,26 gramos de alcohol por litro de sangre, dado que se rompió la cadena de custodia en el hospital donde fue ingresado el torero. ¿Dónde queda la presunción de inocencia de los profesionales sanitarios de dicho centro médico?

4.- Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, famosa infanta de España, fue citada como imputada por el juez Castro en el caso Nóos. Tres días más tarde Anticorrupción interpuso un recurso contra la imputación de la Infanta. Más tarde la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca innova respecto de la forma de tratar la tramitación de una imputación, permitiendo recurrir una citación a declarar ya de por si extraordinaria en forma de auto motivado  y anula la imputación de la infanta Cristina por captación y desvío de fondos públicos en base a los distintos recursos presentados en contra de la decisión del juez José Castro.

Llevo ya un rato delante de la pantalla y sólo se me ocurren palabras de indignación o malsonantes. Probablemente dirigidas a varios destinatarios, entre ellos jueces, fiscales, reyes y políticos. Pero quizás sea mejor no plasmar lo que me pasa por la cabeza porque, al pertenecer al mismo grupo que la primera protagonista de este escrito, podría terminar encerrado. Así que me guardo mis pensamientos y sólo puedo escribir una palabra, LAMENTABLE.

Para explicar porque un pueblo, al que sus políticos ningunean y maltratan, consiente todo lo que le está ocurriendo me viene a la cabeza un pensamiento de Antonio Machado: “En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.”