La verdadera Marca España de la
que tanto se vanaglorian nuestros políticos no se asemeja nada a lo que ellos
propugnan y quieren vender. La auténtica grandeza de España es la constituida
por sus habitantes anónimos como los enfermos que en Galicia han pedido el alta
para dejar su cama disponible a los heridos, por los médicos y enfermeros fuera
de servicio que han acudido a los centros hospitalarios para aportar su granito
de arena, por el personal sanitario en paro que se ha presentado para colaborar en
la atención a los supervivientes del trágico accidente ferroviario, por los
bomberos que han suspendido una huelga para ayudar en el rescate, por las colas
ante los centros sanitarios para donar sangre o por la asociación de hosteleros de
Galicia que ofrecen comida y techo para los familiares de las víctimas.
Mientras los ciudadanos de a pie
muestran su grandeza nuestros políticos siguen dando muestras de lo que les
importamos, como la diputada socialista de la Asamblea de Madrid, Martu Garrote,
que mostró su verdadera valía como ser humano al publicar el siguiente
comentario: "Os arcordais de los
argentinos protestando por los recortes en mantenimiento de sus trenes y la
inseguridad. Pues ya los tenemos aquí", intentando utilizar a las
víctimas para obtener un rédito político. O como la falta de sensibilidad de
Presidencia del Gobierno que en el mensaje de condolencias de Mariano Rajoy ha
mezclado otro texto y ha terminado con el siguiente párrafo: "Quiero transmitirle mi más sentido
pésame por la pérdida de vidas humanas y cuantiosos daños materiales que ha
traído el terremoto que ha tenido lugar esta madrugada en Gansu. Deseo, en
particular, transmitir mis sinceras condolencias a los familiares de los
fallecidos". Probablemente la falta de sensibilidad no es el utilizar
el corta y pega en la redacción de un documento pero si lo es, y muy grave, el
no leer el mensaje resultante antes de su envío o publicación.
Para nuestros políticos comenzará
ahora la disputa por ver quién está más triste o quién se muestra más consternado
por la tragedia. Como también dará inicio la competición por encontrar culpables
y causas del trágico accidente para usarlos como armas arrojadizas.
Hay quien dice que nada sucede al
azar que todo ocurre por voluntad de Dios. Tras ver lo que he visto hoy, yo
prefiero callar y no sacar conclusiones que puedan herir la sensibilidad de
algún creyente.