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viernes, 23 de octubre de 2015

Debe haber resultado muy difícil

El siete de septiembre de dos mil once el vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Esteban González Pons, comentó en rueda de prensa ante los periodistas después de una reunión con los secretarios regionales del partido y los coordinadores de campaña en cada una de las comunidades autónomas que el objetivo del PP era crear 3,5 millones de empleos en la próxima legislatura. Pero ya en diciembre de 2010 Mariano Rajoy se comprometió a reducir el paro a "más de la mitad".

Cuatro años después, ayer, en la reunión del Partido Popular Europeo, Mariano Rajoy se desmarcó y soltó un: “Ha sido muy difícil, pero lo hemos conseguido”. ¿Qué es lo que han conseguido señor presidente? Creo que debería explicarlo.

Hoy hay 100.000 puestos de trabajo menos que cuando ganaron las elecciones en noviembre de 2011 y, aun para alguien que no sea bueno en matemáticas, eso no es reducir el paro a “más de la mitad”. Probablemente también ha sido muy difícil para ustedes otro gran logro conseguido en esta legislatura, hace cuatro años había 350.000 puestos de trabajo indefinidos más que ahora. Realmente ha debido resultar muy engorroso que la EPA deje menos parados pero también menos ocupados que al inicio de la legislatura. También les ha debido costar mucho trabajo que hoy haya 297.800 empleos a tiempo parcial más que cuando Rajoy llegó a la Moncloa, en diciembre de 2011. De los 2.452.600 de aquel momento se ha pasado a 2.750.400. Como también ha debido ser un trabajo arduo conseguir que existan menos empleos a tiempo completo, concretamente 402.100 menos.

Viendo todo esto resulta que, después de cuatro años, el gran logro del PP en materia de empleo es que ahora hay menos trabajadores ocupados, ganando bastante menos, con muchísima más precariedad y habiendo perdido a golpe de decretos los derechos ganados y luchados en los últimos treinta años. Además también habría que saber cuántos españoles se han marchado desesperados al extranjero contribuyendo a la reducción del paro.

Resulta que tras cuatro años de subidas de impuestos, de sacrificios, de una criminal reforma laboral, de recortes en Sanidad, en educación, en dependencia. Tras las más de 500.000 personas que se han ido a buscar una vida digna fuera de nuestras fronteras, resulta que estamos peor que hace cuatro años: peores sueldos, peores contratos, peores impuestos, peores derechos... En cambio ha crecido el número de ricos y casi ha desaparecido la clase media.


De verdad, señor Rajoy, ha debido ser muy difícil conseguir todo esto en cuatro años.

viernes, 16 de octubre de 2015

La Dependencia para según qué personas



Hace cuatro años, en 2011, antes de acceder al gobierno de la nación, el Partido Popular solicitaba al ejecutivo de entonces que la Ley de Dependencia tuviera financiación suficiente y que llegara a todos los dependientes. En su programa electoral, que es más una relación de promesas incumplidas, constaba literalmente: “Simplificaremos el proceso de acceso con el objeto de que no se produzcan retrasos” y, curiosamente, este párrafo no sale en la web www.cumpplimos como tampoco se recogen las afirmaciones realizadas en campaña por sus dirigentes en las que manifestaban que la dependencia era sagrada, no iban a recortar en ella y era intocable. Tras cuatro años de gobierno la realidad ha hecho que la situación cambie un poco para el PP aunque ellos siguen creyendo que cumplen con sus promesas sobre dependencia.


En 2015 la objetividad sobrepasa las mentiras que se puedan verter desde la calle Génova o desde Moncloa. Según un informe de la Asociación Estatal de Directores de Servicios Sociales para una primera evaluación sobre la implantación de la ley tras la incorporación de los beneficiarios moderados desde el pasado uno de julio, el 37% de los dependientes están a la espera de obtener prestaciones o servicios a los que tienen derecho. A día de hoy existen 445.000 dependientes en lista de espera. Y la Asociación de Gerentes denuncia que desde que gobierna el Partido Popular el presupuesto destinado a dependencia en las autonomías se ha recortado en 1.400 millones de euros.


Pero lo que pocos saben, o ha pasado inadvertido a muchos, es que en España hay un dependiente que no ha tenido que asistir a ninguna oficina de Servicios Sociales, que no ha tenido que presentar ningún tipo de documentación ni ha tenido que ser visitado por ningún técnico para obtener el grado de dependencia. Tampoco ha tenido que solicitar una prestación o un servicio de acompañamiento porque se lo han saltado.

Los presidentes del Gobierno y sus familias disponen de un servicio sanitario a cargo de los Presupuestos Generales del Estado, que también se encarga del cuidado de la salud de los altos cargos de Moncloa e incluso de los mandatarios extranjeros en visita oficial. Las funciones de este equipo son estrictamente médicas y, entre ellas, no está el acompañamiento o la prestación asistencial.


Pero resulta que Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, carga a los presupuestos de La Moncloa los gastos derivados del cuidado y acompañamiento de su padre, cifrados en 5.000 euros mensuales, una tarea de la que se ocupan dos sanitarios eventuales que se reparten los cuidados en turnos. Nunca, hasta la llegada de Mariano Rajoy, el presupuesto de Presidencia del Gobierno se había hecho cargo también del gasto que supone la atención personal permanente a personas dependientes. Precisamente porque no es ninguna de las funciones asignadas al servicio sanitario de Moncloa.


Ellos se creen mejores y por encima de la ley. Realmente no sé cómo tienen la desfachatez de hablar de logros en Dependencia cuando 101.070 dependientes, aproximadamente, han fallecido aguardando una ayuda que ya tenían concedida. Pero como decía se sienten superiores y acreedores de unos derechos a los que el resto no podemos o no nos dejan acceder.


De todo esto podemos extraer una consecuencia, o sencillamente una observación objetiva, que con este gobierno la ley de Dependencia funciona dependiendo de la persona de la que se trate.