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jueves, 27 de noviembre de 2014

Monseñor y los abusos



Mirar para otro lado es encubrir un delito. Y eso lo hizo el arzobispo de Granada antes de escenificar ese esperpéntico acto de postrarse durante dos minutos ante el altar para pedir perdón "por todas las veces que podamos haber hecho daño a alguien". Esto lo hacía una semana después de conocerse las detenciones por los presuntos abusos sexuales denunciados, los cuales no fueron comunicados ni a la justicia ni a la Conferencia Episcopal Española (CEE) por Monseñor Martínez. Esto fue reconocido por  José María Gil Tamayo, secretario general de los obispos españoles, cuando en rueda de prensa admitió que no supieron del caso de abusos por boca del arzobispo de Granada. "La CEE tuvo conocimiento de este asunto a través de los medios de comunicación".

Algunas de las frases enunciadas por Javier Martínez en su homilía hacen creer lo falso de esa petición de perdón. El arzobispo llegó a decir que "El mal hay que erradicarlo, y cuando afecta a inocentes, más decididamente, pero no debemos juzgar si no queremos ser juzgados".  La única medida que adoptó Martínez en su momento fue la de apartar temporalmente de su ministerio a los tres sacerdotes implicados, entre las cuatro personas detenidas, tras la denuncia presentada por una víctima de los citados abusos cuando era menor de edad. Pero el arzobispo ha notificado este miércoles la retirada de la idoneidad como docente al profesor de religión detenido, casi tres meses después de que el prelado, Javier Martínez, conociera a finales de agosto los hechos denunciados por el joven en los que señalaba a varios sacerdotes y laicos como presuntos autores o encubridores de los abusos. Este alto representante de la iglesia es el mismo que en su día hablando del aborto dijo que "Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella".

No, señor arzobispo, no me vale su pantomima de petición de perdón cuando usted, presuntamente, encubrió a los supuestos pederastas. Sus palabras dan a entender que no hay convencimiento en su gesto.

Usted dice que es cristiano. Yo estoy convencido que no cree en el Dios que predica porque, si existe, esas no fueron sus enseñanzas. Creo que usted ha elegido ser sacerdote como podía haber dirigido su elección a otras ocupaciones como fontanero, camarero o cualquier otra, pero quizás ésta le daba más seguridad. Simplemente creo que ha sido para usted una salida profesional.

Si existe, pobre Dios del que vive porque teniendo pastores como usted no necesita detractores.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Sobre el barómetro del CIS



Tras la difusión del último sondeo del CIS, con el vertiginoso ascenso de Podemos, aunque creo que suavizado en las cocinas de dicho organismo, comienzan a aparecer nuevas muestras, no ya de nerviosismo, sino de terror en el partido del gobierno. Hablo de que se han suavizado los datos del CIS porque se basa en un sondeo realizado sobre 2500 llamadas telefónicas realizadas antes de la imputación de Acebes y de la Operación Púnica. Aun así el sondeo anunció una intención directa del 17,6% a Podemos y una estimación del 22,5%, dando al PP un 11,7% y un 27,5% respectivamente. Esto hacía saltar por los aires el bipartidismo reinante en nuestro país. Pero el pasado domingo, tras conocerse los últimos casos de corrupción, Metroscopia ya colocaba a Podemos en cabeza, con un 27% en estimación de voto.

Los partidos que conforman ahora el bipartidismo en España presentan el ascenso de Podemos como un peligro para la democracia. De hecho la aventajada María Dolores de Cospedal ha declarado que es "muy peligroso para el sistema, para la democracia, la libertad de prensa y todo lo conseguido en este país". Personalmente no sé si la Secretaria General del Partido Popular cuando habla de sistema se refiere a uno que permite que el partido en el gobierno, en este caso el suyo, no haya tenido la dignidad de admitir responsabilidades y convocar elecciones después de que, entre muchas “otras cosas”, que diría Rajoy, el juez que instruye el caso Gürtel dé por demostrado que la remodelación de su sede se pagó con dinero negro. Desconozco también si cuando Cospedal habla de democracia, ella ve peligroso que exista un grupo de población, numeroso o no, dispuestos a no votar a los partidos tradicionales, que es una opción tan legítima como los que votaron mayoritariamente a un programa electoral incumplido después de tres años de gobierno. Quizás sea más peligroso para la democracia quebrantar las promesas con las que un determinado partido se aúpa al poder ya que esto se podría definir como fraude electoral. Ignoro también si cuando habla de libertad de prensa lo hace del nombramiento del nuevo director de informativos de RTVE, antiguo subdirector de opinión del diario “La razón”, que no se caracteriza precisamente por su pluralidad. Y que cuenta sólo con el apoyo del 3,75% de los profesionales de RTVE. Tampoco llego a saber si cuando María Dolores habla de todo lo conseguido en este país se refiere a  salvar a los bancos y a las grandes empresas con el dinero de todos, provocando con ello un aumento excepcional de la desigualdad, sólo superado por Bulgaria y Letonia, de la pobreza infantil y de la exclusión social. Y para llegar a eso se han recortado y reformado las pensiones, se ha realizado una reforma laboral que criminaliza a los trabajadores, se ha rebajado la inversión pública, se han recortado los servicios sociales, se han desmantelado los servicios de dependencia.….

Quizás Cospedal no da para más y no se da cuenta de que cada vez que abre la boca un puñado de votos más caen del lado de Podemos. Le hacen la campaña y son sus mejores asesores de imagen. Lo cierto es que tanto políticos como periodistas afectos a algunos de los partidos que han mantenido, desde la desaparición de la extinta UCD, la alternancia en el gobierno, presentan a Podemos como una amenaza populista contra un gobierno responsable. Y esto no hace más que sumar a favor del nuevo partido porque la gente ve estas críticas llegadas desde el bipartidismo como una herramienta del miedo utilizada para no perder sus privilegios.
 
Pero tras años de corrupción, robo y desmanes, el pueblo considera que el verdadero peligro para la democracia son ellos. Robar y apropiarse de lo que es de todos es el sustento de la podredumbre que lleva décadas devorando y pudriendo el sistema.

El ascenso de Podemos no es más que el hartazgo del pueblo por la aparición de caso tras caso de corrupción en los partidos tradicionales, sindicatos y asociaciones empresariales. Parece obvio que este pueblo va a castigar a los ladrones y corruptos en las urnas en vez de hacer una revolución en la calle. Y tengo claro que si no hubiese aparecido el partido liderado por Pablo Iglesias, el barómetro del CIS se hubiese decantado por cualquier otra formación política no manchada hasta el momento.  

jueves, 30 de octubre de 2014

Engorde de cerdos y sacrificio de borregos



El martes en el Senado, Mariano Rajoy, con esa naturalidad que le caracteriza, sin levantar la vista del papel que llevaba escrito, leía "Entiendo y comparto plenamente la indignación de los ciudadanos, lamento profundamente la situación creada. Entiendo el hartazgo de los españoles, estas consultas resultan particularmente hirientes cuando los españoles han tenido que aportar tantos sacrificios y esfuerzos para sacar al país de la crisis". Yo no le pediré perdón por no creerlo. Usted como presidente del Gobierno y del Partido Popular es responsable directo del nombramiento del tesorero de su partido, Luis Bárcenas, como es también el autor de los mensajes de móvil dándole su apoyo manifiesto cuando todo el mundo sabía, incluidos esos “ciudadanos escandalizados”, que tenía cuentas millonarias en Suiza y habían aparecido ya los papeles del extesorero. También es usted responsable de la desaparición del término corrupción en el diccionario de su partido, o de la evanescencia de los nombres de algunos miembros de su formación como Fabra, Matas, Camps, Rato o el propio Bárcenas, que han pasado  a ser ante las preguntas de los medios o de otras formaciones políticas “esa persona de la que usted me habla”. No es suficiente pedir perdón cuando ni usted cree en sus argumentos. 
 

Su segunda en el partido, María Dolores de Cospedal, declaró que “el PP está tan escandalizado como los ciudadanos” y que en el Partido Popular están “trabajando sin descanso” para que las “malas prácticas no se vuelvan a producir nunca más”. A usted tampoco la creo. De hecho usted perdió toda la credibilidad cuando pronunció aquella frase de "La indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido en forma efectivamente de simulación, simulación de lo que hubiera sido en diferido en partes de lo que antes era una retribución", en un intento de ocultar que Luis Bárcenas había permanecido en alta en Seguridad Social, como trabajador del Partido Popular, hasta el 31 de enero de 2013.


Ahora creen ustedes que con pedir perdón a un pueblo, al que han llevado al colapso social aplicando la doctrina neoliberal de la austeridad en favor de banqueros, fortunas y grandes empresas, es suficiente.


Pues no lo es. No es suficiente. Ustedes se autoproclamaban como el partido de los trabajadores, del empleo, de la solidaridad y del Estado del Bienestar, el de la transparencia, de la verdad y de la honestidad política y personal. Iban a ser, también, el partido que perseguiría a los corruptos de forma inflexible, el que no rebajaría las prestaciones por desempleo, el que no establecería el copago sanitario, el que no tocaría las pensiones. Se postulaban ustedes como el partido que iba a rebajar los impuestos, el que no subiría el IVA, el que no solicitaría el rescate bancario, y el que, que maravilla, iba a crear millones de puestos de trabajo. Pues bien, para ese pueblo engañado nunca será suficiente con que sólo pidan perdón.


Ayer, en el Congreso, Rajoy volvía a soltar otra sandez al decir "hemos cometido errores, pero no somos peores que otras profesiones", como queriendo compararse a los ciudadanos de a pie, esos que se sienten estafados y consideran que no es suficiente con pedir perdón, y precisamente esa es una de las claves, que la política ni es ni debe ser nunca una profesión y ustedes la consideran como tal. Debe ser un servicio público por un período limitado en el tiempo. Del que hay que responder asumiendo responsabilidades.


Hoy nos desayunamos con la noticia de que el Partido Popular ha rechazado en tan solo doce minutos, en la Junta de Portavoces, la comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en un pleno extraordinario monográfico para hablar de corrupción. Y todavía creen ustedes que basta con pedir perdón.


Hace poco leí en internet, refiriéndose a la corrupción, que ustedes habían convertido España en una granja de engorde de cerdos y sacrificio de borregos. Piensen ustedes quiénes son, porque yo tengo claro como nos tratan.

martes, 28 de octubre de 2014

Nada puede permanecer como hasta ahora



No acababa de bajarse el telón  ni habíamos terminado de digerir la imputación de Ángel Acebes y el intento de explicaciones del presidente del gobierno minimizando lo ocurrido cuando dijo aquello de "Ya sé que se han producido algunas cosas que no nos gustaría que se produjeran, pero estamos tomando decisiones y la Justicia está actuando", dice el presidente sin mencionar una sola vez la palabra "corrupción", cuando entre bambalinas se prepara un nuevo espectáculo, la inauguración de una nueva obra. La detención de 51 personas en una nueva trama de corrupción política. Entre los detenidos se encuentra Francisco Granados, ex secretario general del PP de Madrid y exconsejero de Presidencia de la Comunidad. Entre los detenidos, se encuentran también los alcaldes de Valdemoro, José Carlos Boza Lechuga (PP), y de Parla, José María Fraile (PSOE) y el presidente de la Diputación de León, Marcos Martínez (PP). Según la Fiscalía Anticorrupción sólo en los dos últimos años esta trama de corrupción municipal y regional, que operaba principalmente en Madrid, Murcia, León y Valencia, se habría adjudicado contrataciones por valor de 250 millones de euros.


Y como si no quisiera restarle audiencia al espectáculo, la Radio Televisión de Castilla La Mancha, la de la Secretaria General del Partido Popular, según confirman sus trabajadores, omitió totalmente la noticia en sus informativos de las 14,00 horas, y tampoco estaba previsto abordarla en la escaleta de los de tarde noche. El caso de Telemadrid también es muy particular o, al menos, curioso, ya que se pone énfasis,  rotulo incluido, en destacar que uno de los alcaldes detenidos pertenece al PSOE –José María Fraile, regidor de Parla–, mientras se pasaba de puntillas sobre la filiación de Granados, que fue consejero de Presidencia de Esperanza Aguirre y secretario general del PP madrileño.


Y nuevamente asistimos al espectáculo de sobornos, sobresueldos, contratos de servicios públicos fraudulentos, cobro de comisiones de no menos de un 3% para el bolsillo de los gestores que los concedían. Mientras el público, acusado de haber vivido a un nivel que no le correspondía por haber disfrutado de educación y sanidad públicas, prestaciones sociales, vivienda digna y comida, sobre todo, comida, asiste indignado a esta nueva función en la que un grupo de inmorales se apropian del dinero del pueblo.


Y nuevamente, como si fuésemos un grupo de idiotas, nos hablan de regeneración, de tolerancia cero, de “unas pocas cosas”, que diría el presidente, el mismo que en 2006 rechazó un pacto anticorrupción, el que en 2013 y a través de una pantalla de plasma, sin dar la cara, decía "la sombra de la sombra de un indicio manipulado no puede servir para que un español pierda la presunción de inocencia".


Y llegará mayo y el pueblo español tendrá la responsabilidad de convertir la indignación social en poder político, se llame como se llame. La consecuencia final es clara, todo tiene que cambiar y habrá que refundar, corregir, ampliar, renovar o reducir, pero nada puede permanecer como hasta ahora.

lunes, 27 de octubre de 2014

Semana negra del PP



La pasada semana fue la peor vivida por el Partido Popular desde que comenzó la legislatura en cuanto a noticias aparecidas sobre casos de corrupción. Todavía tenemos que soportar que aparezca el señor Rajoy diciendo que son “unos pocos casos puntuales que no son todos los españoles”. Por supuesto que no son todos los españoles. Son altos cargos de su partido. En la rueda de prensa celebrada tras la reunión, en Bruselas, del Consejo Europeo el presidente ha manifestado que trabaja para que “todas esas cosas se sepan”. Pero ¿Cuándo ha empezado a trabajar para eso? Porque en 2013 el juez Pablo Ruz tuvo que ordenar un registro de la sede del PP ante la falta de colaboración de esta formación política en la investigación del caso Bárcenas. Fruto de esa investigación el magistrado ha dictado un auto en el que mantiene que el Partido Popular pagó 750.000 euros “fuera de los circuitos económicos legales” para las obras de reforma en la planta baja de su sede en la calle Génova. Esa cantidad, abonada en 2006, hay que sumarla a los 960.347 euros pagados en B desde 2008 para la remodelación.


Todavía tenemos que oír los ciudadanos de boca de María Dolores de Cospedal que "El PP está escandalizado como todos, y estamos trabajando sin descanso para que no se repitan las malas prácticas del pasado" y a la siempre “presunta dudosa” Rita Barberá que "por muy duros y vergonzantes que sean algunos titulares de los medios, que siempre caen de nuestro lado, el PP es el responsable de muchas buenas noticias que salen en titulares más pequeñitos". Cada vez estoy más convencido que nos toman por tontos, de que gobiernan contra, y no para, alguien. De que siempre andan buscando enemigos procurando tener a los ciudadanos atados a través de una ley que les impida levantar la voz ante los desmanes cometidos. Cuando resulta que los que infringen las leyes son ellos. Los que jalean las medidas que se toman desde el gobierno contra parados, niños al borde del umbral de la pobreza,  desahuciados y pensionistas engañados por las preferentes, al grito de “que se jodan” o con irónicos “oooh”. Esos elogios y ánimos surgidos desde la bancada popular en el congreso ante una reforma laboral que ha convertido a los trabajadores de España en los chinos de Europa, ante una reforma educativa que prima el poder adquisitivo de los alumnos ante la excelencia, ante la congelación de los salarios, ante los recortes en educación, ante el desmantelamiento de la sanidad pública, ante la disminución de las cuantías de las becas de estudios, de comedor y transporte, ante la restricción de prestaciones sociales básicas y ante tantas atrocidades cometidas contra los que no tenían culpa de la crisis, contra los que según ustedes vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Mientras hacían que España retrocediera cincuenta años  se han llevado nuestro dinero y lo han ocultado en cuentas en paraísos fiscales o se han subido los sueldos a ustedes y a sus altos cargos o aumentan el número de sus asesores o adjudican contratos a amigos y conocidos a cambio de puestos posteriores como miembros en algún consejo de administración.


Desde hace tiempo, cada día desayunamos con un nuevo escandalo que salpica al partido en el gobierno. Hoy, sin ir más lejos, nos despertamos con la noticia de que Agentes de la Guardia Civil, a las órdenes del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, han desarrollado esta mañana una macrorredada y registros en empresas y domicilios particulares durante los que han sido detenidos el exvicepresidente de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, y varios constructores por el pago de dinero a cambio de favores políticos.


Si pensamos en las declaraciones del presidente del gobierno y del resto de dirigentes del Partido Popular resulta que son los líderes de la transparencia y la honradez, así como el azote de los corruptos, y que gracias a ellos están saliendo a la luz los últimos casos de corrupción . Pero quizás habría que preguntarles cómo pueden evitar que se produzca la corrupción cuando es algo que, según esas manifestaciones, no existe en su partido.


Pero para mí lo más dramático es que a pesar de todos los casos de corrupción que están saliendo a la luz, a día de hoy aún existe, según el último sondeo difundido por Telecinco, un 28 % de la población dispuesto a votarles.