Acabo de leer que un empleado ha robado
450.000 euros de la oficina principal de la CAM en Yecla y huye a un país
sudamericano. “la Vanguardia” publica que las primeras investigaciones apuntan
al cajero de dicha sucursal que se cree que se habría dirigido a algún país de Sudamérica.
Según fuentes de la Policía Nacional la entidad presentó el pasado 23 de abril
una denuncia por la desaparición del dinero y del empleado.
Sigo mirando en internet y los
comentarios que puedo ver sobre la noticia apuntan todos en el mismo sentido “ladrón que roba a un ladrón tiene cien años
de perdón”. La sociedad está tan hastiada de ver casos de corrupción de
políticos y de ver como los consejeros de las cajas se han autoasignado retiros
dorados por valor de varios millones de euros, que la comisión de un delito por
parte de un trabajador de una entidad financiera es aplaudida, y el delincuente,
porque aunque nos resulte simpático no deja de serlo, es ascendido a la
categoría de héroe por la opinión pública, como si de un Robín Hood moderno se
tratase.
Los ciudadanos están cansados de
que, probablemente, a este señor lo vayan a perseguir por todo el mundo por una
cantidad que es una minucia comparada con lo que se han llevado, han
desfalcado, han desviado o han ocultado otros. Y a esos otros no se les exija
que devuelvan hasta el último céntimo. Es más, algunos se libran de ir a
juicio, otros obtienen condenas ridículas con lo que no pisan la cárcel, otros
son juzgados por tribunales populares cuyos veredictos no se cuestionan como en
otros juicios con idéntico tribunal, otros están intentando pactar una declaración de culpabilidad para no
ingresar en prisión, otros españoles entre los que se encuentra Botín o el padre de Artur Mas, según un
artículo del New York Times, tienen cantidades obscenas de dinero en bancos de paraísos
fiscales que nunca han declarado a las autoridades tributarias del Estado con lo que llevan décadas evadiendo impuestos, siempre según la misma
fuente , y ahora son amnistiados.
Yo, personalmente, creo que este señor quería
dedicarse a la vida política, afiliarse a uno de los grandes partidos predominantes
en España y conseguir que le dieran un puesto de asesor de algún político importante o de consejero en una
caja y estaba haciendo méritos para demostrar su valía. Sencillamente, creo que es una
forma de engordar su currículum.
Con esa cantidad no creo que aspire a algo más que una Diputación. Para llegar a una Comunidad Autónoma la cantidad ha de ser mayor
ResponderEliminarUn tío listo. Este ha aprovechado bien las lecciones diarias que nos dan los políticos.Al menos le ha servido de algo la lección que nos dan día tras día los políticos.
ResponderEliminar