He leído en el confidencial.com
que una de las reflexiones que se hicieron tras las autonómicas andaluzas en la
sede central del PP en la calle Génova de Madrid en las reuniones de las
distintas vicesecretarías dependientes de María Dolores de Cospedal, fue que “En la región de España que menos periódicos
se leen la principal fuente de información para el grueso del electorado en las
últimas semanas ha sido la televisión, y en esta campaña, por ser autonómica,
las únicas cadenas que se han volcado en los comicios han sido las públicas que
controlan el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, (TVE) y el
presidente de la Junta de Andalucía y candidato socialista (Canal Sur)”.
También mantienen en el PP que “Rajoy no
podía dejar de hacer la reforma laboral porque hubiera elecciones en Andalucía”,
en cambio si podía retrasar la presentación de los presupuestos con el
consiguiente “mosqueo” de Merkel, Sarkozy y demás socios europeos.
Pero no miran hacia dentro,
resulta que si no se cumplen sus objetivos, o en este caso sus previsiones, hay
que culpar a los electores.
Eso se llama capacidad de
autocrítica. Si va a resultar que la culpa la tiene Mourinho o que Griñán se
pasó toda la noche poniendo mensajitos a través del “whatsapp”, como si ahora
tuviera quince años, o que a Javier Arenas le puso dos velas negras la bruja
Lola o que Santiago Segura quiere hacer la quinta entrega de Torrente ¡¡¡¡No,
por favor!!!!. En definitiva, la culpa puede ser de cualquiera menos de una
mala planificación y una mala táctica del PP. Nadie dijo que en las elecciones
generales del 20 de noviembre la culpa de los malos resultados del PSOE la tuvo
el pueblo español. El pueblo vota lo que quiere, no lo que deseen algunos
políticos. Deberíamos hablar más bien de la prepotencia del candidato popular ante
los resultados que vaticinaban todas las encuestas que, viéndose ganador, ni se
preocupó en debatir con su principal oponente para que, según ellos, “En la región de España que menos periódicos
se leen…” los potenciales electores pudiesen conocer su mensaje o lo que
quería aportar al gobierno de Andalucía.
¿Nadie en el PP se daba cuenta
que la propaganda electoral a favor del PSOE salía de la calle Génova y de las
comunidades gobernadas por el propio Partido Popular? Los andaluces llevan
desde el 21 de noviembre pasado viendo los recortes en sanidad, en educación y
en servicios sociales en todas las comunidades en las que gobiernan los
populares. En tiempos de crisis severa para las familias pesa más conservar lo
poco que tienen que aventurarse a votar por una opción que no saben que otra
restricción aplicará si sale victoriosa en las elecciones. También han visto la
aprobación de la reforma laboral, la subida de impuestos, que se apruebe la
dación sólo en los casos extremos, con lo que se le sigue haciendo el juego a
los bancos y, con todo esto, se permiten el lujo desde Intereconomía de decir
que los andaluces siguen votando a la izquierda porque "viven instalados en la subvención y los subsidios", cuando
hasta el domingo a las 20.00 horas todo eran flores hacia los habitantes de
Andalucía. Entonces habría que preguntar a los señores de ese canal ¿En que
viven instalados los votantes de la Comunidad Valenciana?
¿Se ha preocupado alguien en el
PP de mirar en propia casa? ¿O de buscar los verdaderos motivos del descalabro
del domingo?
El PSOE en Andalucía no hubiera
necesitado gastarse un euro en la campaña electoral. Desde el resto de
comunidades y desde Moncloa ya se la hacían los populares, y tan bien, que en
sólo tres meses han perdido 400.000 votos.
Como el cliente, el votante siempre tiene razón
ResponderEliminarquizás seamos la comunidad que menos periódicos compramos, porque no podemos, no los que menos leemos
ResponderEliminarque graciosos son los de Intereconomía, son los talibanes del periodismo en televisión
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