En
enero de 2011 Mariano Rajoy dijo: "En dos años podemos arreglar la
economía". Sólo lleva cinco meses y ya lo estamos masacrando. No
deberíamos ser tan puntillosos con Mariano. Total, para una vez que no cumple
lo prometido. Lo mismo es que lo desvirtuamos todo y quiso decir en dos
lustros. Es que hay que ver la que hemos liado con el “repago sanguinario”,
¡huy, perdón! Quería decir copago sanitario. ¿En qué estaría pensando yo?
Pero
es que Mariano no escarmienta y después de defender a capa y espada que sus
medidas, incluida la reforma laboral, eran la panacea a todos los problemas de
España, aprueban en Consejo de Ministros el Programa de Estabilidad 2012-2015
en el que aseguran que la tasa de paro se situará en el 24,3%
de la población activa en 2012, el 24,2% en 2013, el 23,4% en 2014 y el 22,3%
en 2015. Resulta que esta cifra del 22,3% estimada para el final del mandato
del PP, es decir, para dentro de cuatro años será mayor que la que dejó el
gobierno del PSOE, ya que al finalizar el tercer trimestre de 2011 la tasa de
paro en el país era del 21,5%.
Standard
& Poors es una agencia de calificación que opina que las medidas que se
están tomando en España hacen que la debilidad de la recuperación económica
prevista para España no permitirá "que se genere empleo neto en el país
hasta la segunda mitad de la década". También mantienen que su previsión
de desempleo para este año es del 25%, y no del 24,3% como cree el Gobierno. En este mismo sentido, Raymond Torres, Director
del Instituto Internacional de Estudios Laborales (IIEL) de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), dice al analizar los datos trimestrales del
paro en España que “simbolizan que hay que cambiar el rumbo de la política
económica”. Y mientras tanto el gobierno está ciego o ¿sólo se tapan los ojos?
Viendo
esto es lícito que los españoles nos preguntemos para qué necesitamos un
gobierno que está llevando a las familias al borde de la extenuación económica
y al que todavía tendremos que aguantar tres años y medio más. O que nos
preguntemos para que era necesaria la aprobación de la reforma laboral si al
final del mandato, después de cuatro años de aplicación, el paro va a ser un
0,8% superior al que se encontró Marianito cuando se mudó a Moncloa. Aunque él
dice que el objetivo es “el crecimiento y la creación de empleo”. ¿O es qué el verdadero
objetivo de este gobierno es sólo el de cercenar derechos de los ciudadanos
para evitar las protestas y preparar la llegada del capital privado a la
gestión de los servicios públicos?, como ya se vislumbra en algunas Comunidades
Autónomas gobernadas por el PP. Y es que las medidas adoptadas hasta ahora suponen
una transmisión del patrimonio y la riqueza de la mayoría de la población a
manos de unos pocos, léase banqueros, millonarios y políticos. Y el sistema de
gestión que el PP preconiza, el privado, no va a suponer un ahorro ya que es
muchísimo más caro porque entre el servicio y el ciudadano se inserta lo que
ellos persiguen, el ánimo de lucro. Así la sensación que nos queda es que el
dinero se lo están llevando unos pocos, entretanto, en cuestión de derechos,
estamos retrocediendo hasta finales del XIX.
Quizás penséis que somos muy mal pensados,
pero es que mientras nuestro país se hunde el gobierno, antes de gritar "sálvese quien pueda", sigue pidiendo a la
clase media un último esfuerzo. ¿Será para sacrificarse y
fletar los botes salvavidas que deberán utilizar bancos, ricos y políticos?
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarFELICIDADES. SOIS BUENISIMOS
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