El Real Decreto-ley 16/2012, de
20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema
Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones,
comienza así “La creación del Sistema
Nacional de Salud ha sido uno de los grandes logros de nuestro Estado del
bienestar, dada su calidad, su vocación universal, la amplitud de sus
prestaciones, su sustentación en el esquema progresivo de los impuestos y la
solidaridad con los menos favorecidos, lo que le ha situado en la vanguardia
sanitaria como un modelo de referencia mundial.”
Lo leo, lo vuelvo a leer, miro
las noticias, hago una lectura más detenida y pienso que en el área de
redacción del BOE se han debido mezclar dos escritos distintos. Pero no,
resulta que es el mismo texto.
Dice el primer párrafo del Real
Decreto-ley “su vocación universal”,
cuando más adelante acaba con dicha vocación universal al establecer que para
tener acceso a una cobertura total de la Sanidad Pública, se debe “ostentar la condición de asegurado”,
que engloba a aquellos que sean trabajadores o pensionistas, que cobren alguna
prestación por desempleo o, en el caso de haberlas agotado, estén inscritos
como desempleados en el servicio público de empleo correspondiente, sean cónyuges
o hijos hasta los 26 años y no superen el límite de ingresos que se determine
reglamentariamente. Fuera quedan los jóvenes de 26 años, en su gran mayoría
estudiantes, que sobrepasen ese nivel mínimo de ingresos y nunca hayan cotizado
a la Seguridad Social. Únicamente podrían obtener una cobertura sanitaria si el
Estado les reconociese como persona sin recursos. Si analizamos seriamente lo
anterior vemos que con esto se condena a la mayoría de universitarios que, por
regla general, acceden más tarde al mercado laboral. A los mismos
universitarios a los que ya les han subido las tasas y les han recortado las
becas.
Sigue diciendo el Real
Decreto-ley “su sustentación en el
esquema progresivo de los impuestos”, en España el sistema impositivo puede
ser cualquier cosa menos progresivo. Nunca comprenderé que, por ejemplo, Repsol
tribute a un tipo del 26,8% cuando un asalariado puede llegar al 52%. Y por
favor, que nadie me hable de bonificaciones porque entonces yo también quiero
beneficiarme de ellas.
También se dice en ese primer
párrafo del Real Decreto-ley “y la
solidaridad con los menos favorecidos”, pues bien el gobierno acaba de
eliminar esa solidaridad cuando se restringe el acceso a la sanidad a los
inmigrantes irregulares. La ministra de Sanidad, Ana Mato (por cierto, un
apellido muy acorde con su labor en el ministerio), ha anunciado que no bastará
con estar empadronado para obtener la tarjeta sanitaria, sino que se exigirá la
residencia fiscal.
Creo que la sanidad deber ser un
derecho UNIVERSAL, otro problema es la regularización o la repatriación de esos
inmigrantes irregulares. ¿Porque no se empieza con el turismo sanitario? Cuando
el mayor gasto para nuestro sistema de salud suele tener apellidos británicos,
alemanes y franceses. Según la propia ministra combatiendo éste, el ahorro
sería de unos 970 millones de euros y dejando a los inmigrantes irregulares
fuera del sistema de unos 500 millones.
También leo en ese párrafo “la amplitud de sus prestaciones”,
cuando resulta que se pretende hacer pagar por los traslados no urgentes en
ambulancia. Se olvidan los señores del gobierno de toda esa gente que lleva
toda su vida pagando a Seguridad Social y ahora necesita de transporte para
acudir a quimioterapia, radioterapia, fisioterapia, diálisis y multitud de
tratamientos que se administran, en muchas ocasiones, a muchos kilómetros del
domicilio del enfermo y cuyos traslados no son urgentes. Esa gente que ahora
que necesita realmente de algo que consideraba suyo, ese algo le da la espalda.
Esa gente que cuando va camino del centro médico donde se les debe administrar
el tratamiento llevan el corazón en un puño y a la vuelta a sus casas van
prácticamente desechos. Es todo un detalle que los señores del PP les añadan
también la preocupación de cómo pagar el medio de transporte que ya tienen más
que pagado a lo largo de su vida.
Con este plan de recortes, con la
genialidad de este gobierno y con la escasez de soluciones coherentes de la que
hacen gala, no me extrañaría que para seguir ajustando el gasto y mantener el
sistema sanitario nos aconsejen recurrir, en caso de enfermedad, a aquel mantra
que nuestras abuelas nos recitaban cuando de pequeños nos dábamos algún golpe: Sana, sana, culito de rana....
Cuando veo cosas como este Real
Decreto-ley recuerdo que cierta vez Abraham Lincoln dijo: “Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede
hacer es no despegar los labios”
El gobierno actual ha elegido el camino más cómodo para ellos, o sea, insistir en el repago, en el recorte de prestaciones, etc.
ResponderEliminarCuando los jóvenes mayores de 26 años tengan que autodenominarse "Persona sin recurso" y soliciten a la administración que los califiquen como tales, pasan a ser blanco del menosprecio de los pudientes. Para colmo deberán sentirse agradecidos cuando sean atendidos en un centro médico de un "malicioso" sistema que les dedica sus recursos sin "merecerlos".
Con todas sus decisiones nos van conduciendo al tipo de país que ellos quieren. Suben las matriculas de las universidades, para que solo las puedan pagar los de la élite y algunos que lo empeñen todo para que el hijo pueda estudiar y, por otro lado, si te pasas la vida estudiando para forjarte un futuro, por muy bien que lo hagas si no eres hijo de papa rico que te puede pagar los medicos, no tienes derecho a la sanidad.
Hay que acabar con un sistema que va contra los ciudadanos que lo sustentan antes que ese sistema acabe con nosotros.
Estoy de acuerdo con "Todo me parece mal". España necesita una revolución, no podemos permitir que nos lleven de vuelta a la Edad Media. Hay que salir a la calle y hacerles ver que el poder lo da y lo quita el pueblo
Entre el PSOE y el PP estamos apañados. Unos nos dejaron sin pasta y los otros nos están dejando sin derechos y sin futuro.
ResponderEliminarTambién de acuerdo, un sistema que va contra la base que lo sustenta no debe perdurar. Revolución
El PP está gobernando desde la arrogancia, sabiéndose poderoso por la mayoría que le dieron las urnas, que habría que revisar, porque cuando no se cumple lo prometido en campaña creo que estamos ante un timo electoral. Sólamente está incidiendo y recortando en una sola dirección: la de los que menos tienen; el resto: desde los corruptos a los multimillonarios, pasando por las grandes empresas, los bancos y todos aquellos que ya poseen y pueden entrar en su círculo, se pueden sentir a salvo.
ResponderEliminarDe acuerdo: REVOLUCIÓN.
Hay que acabar con todos los que convierten la política en una profesión. Hay que movilizarse. Y no sólo los chavales del 15-M. Ellos se juegan su futuro, nosotros también, pero si no defendemos nuestro presente no habrá futuro que defender para ninguno. Expulsémoslos de nuestra sociedad
Totalmente de acuerdo, hay que quitar tanto fraude en la sanidad, tanto inmigrante aprovechándose de nuestra sanidad, para muestra ver la urgencia del Hospital de Ceuta, que se tienen que traer hasta traductores para que se enteren de que se quejan, y como esto muchos mas fraude, en la sociedad que tenemos,Ah y también hay que quitar de la vida publica a tantos yernos, primos y demás políticos que solamente sabe cobrar, y poner el cazo. El equilibrista
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