“Las prioridades de toda sociedad avanzada
han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la
cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la
felicidad de las personas.
Nosotros los desempleados, los mal
remunerados, los subcontratados, los precarios, los jóvenes… queremos un cambio
y un futuro digno. Estamos hartos de reformas antisociales, de que nos dejen en
el paro, de que los bancos que han provocado la crisis nos suban las hipotecas
o se queden con nuestras viviendas, de que nos impongan leyes que limitan
nuestra libertad en beneficio de los poderosos. Acusamos a los poderes
políticos y económicos de nuestra precaria situación y exigimos un cambio de
rumbo.”
Comunicado
de prensa de “Democracia real YA” (17/05/2011)
El movimiento
15-M planea volver a acampar y retomar sus protestas en la puerta del Sol para
celebrar el primer año de su constitución. Creo que con la situación actual de
España y del resto de Europa, está más
que justificado. Y es que la gente ya está harta. Harta de mentiras, harta de
que le recorten servicios, harta del paro, harta de los desahucios, harta de
que les reduzcan los derechos, harta de la usura de los bancos, harta de ver
como los malversadores y corruptos siguen campando a sus anchas, harta de no
tener futuro, harta de que aumenten los impuestos, harta de políticos ineptos,
harta de la macroeconomía y de los putos mercados y harta de que no se les
permita participar en las decisiones que son cruciales en sus vidas y que otros
toman por ellos tan alegremente. Creo que ya han tardado mucho en volver a
protestar, es más, no deberían haber dejado de hacerlo después de las
elecciones del 20-N, porque desde aquel día nada ha cambiado si no para peor.
A
todo esto, la solidaria y empática Esperanza Aguirre ya ha anunciado que no va
a permitir esas protestas, que la ocupación de la calle es algo ilegal. En
similares términos se ha manifestado el ministro del interior Jorge Fernández. Lo que es ilegal, es que haya gente en este
país que pase hambre y penurias mientras los políticos desde vuestros puestos,
que pagamos entre todos, los miráis con desprecio y por encima del hombro por
no conformarse con la situación en la que los habéis puesto. Os meáis encima de
ellos y pretendéis que digan que llueve. Ya está bien de gente sumisa, ya está
bien de conformarse. Si a Esperanza Aguirre le molesta que los indignados
ocupen la calle, a mi me molesta el gasto inútil del aeropuerto de Castellón,
el recorte en educación, en la sanidad, el caso Gürtel, el caso Matas, los
sueldos de la Cospedal, el que su partido no cumpla las promesas electorales,
que suba el precio del metro, la reforma laboral, el control de la televisión
pública, y sobre todo me molesta el tono cínico y burlón que continuamente
exhibe en sus prepotentes declaraciones.
En
este país tiene que haber cambios en la manera de hacer política, cambios en
las formas de participación de los ciudadanos para la toma de decisiones. No
parece suficiente votar cada cuatro años, los ciudadanos quieren decidir no sólo
en las elecciones. Si no se arbitran formas democráticas de participación, la
gente se verá obligada a expresarse en la calle. Lo quiera Esperanza o no. No
vayas a pensar, Esperanza, como el fundador de tu partido, que la calle es
tuya.
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