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lunes, 16 de abril de 2012

Imagen y monarquía


Los republicanos están de fiesta. Para conmemorar el ochenta y un aniversario de la II República, el rey don Juan Carlos les ha hecho el mejor regalo posible. La imagen de España que ha dado la familia real en los últimos doce meses es la de la España de pandereta y la del esperpento. Mientras el país pasa, con más pena que gloria, por la peor crisis que se recuerda y el gobierno anuncia ahora recortes en sanidad y educación, el Jefe del Estado se rompe la cadera en Botsuana. Que conste que el rey puede y debe tener vida privada pero no deja de resultar, cuando menos, chocante que salga diciendo que le quita el sueño que los jóvenes no tengan trabajo y luego se gaste, no el dinero, el poco crédito que le quedaba a la familia real en un safari de lujo. El problema más grave de todo esto es que cuando surge el tema de discusión sobre la monarquía, sus defensores siempre esgrimen el servicio fundamental que esta ofrece a España, representación e imagen. Pues bien, la imagen dada por la familia real en el último año no es la que queremos la mayoría de los españoles. Son los propios borbones los que están reavivando en la sociedad el debate, siempre presente, de si nuestro país debe ser monarquía o república.

La cuestión no es la caza, aunque yo no sea partidario, ni el animal que se cazaba, aunque esté en vías de extinción y me parezca deleznable. El problema es que su actitud recuerda a los monarcas absolutistas que ignoraban y daban la espalda al pueblo. Es, sobre todo, que cuando su pueblo sufre rebajas de sueldo generalizadas, recortes de derechos y de servicios básicos, una tasa de paro que se acerca peligrosamente a los seis millones, con gente perdiendo sus casas, gente que no sabe qué y cómo comerá mañana en un país que se está convirtiendo en el “estado del malestar”, nuestro monarca, ajeno a la realidad, se va de cacería de lujo.

Si a la cacería en Botsuana unimos el accidente del nieto, un niño de trece años, con una escopeta de caza, no tardaremos en oír que la familia real debería “entregar las armas y disolverse”

2 comentarios:

  1. A ojos de los demás países nos estamos convirtiendo en una monarquía bananera. Puestos a elegir siempre será mejor una república bananera.

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  2. Para colmo "El País" publica que "Iñaki Urdangarin afirma, en tres correos electrónicos enviados en 2007, que el Rey realizó gestiones como mediador para que su yerno lograse la participación de un nuevo equipo de vela en la 33ª edición de la Copa del América. Los documentos fueron remitidos este lunes por el exsocio de Urdangarin, Diego Torres, al juzgado de Palma que investiga las actividades del Instituto Nóos. El proyecto Ayre, que no llegó a prosperar tras el fiasco del evento deportivo, fue gestado por Pedro Perelló y Jorge Forteza —regatistas, empresarios y amigos de las infantas— con el apoyo del duque de Palma."

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