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jueves, 21 de junio de 2012

Hay que dejar la botella


La última chorrada que le he oído a un dirigente del PP, ha sido a la ínclita Alcaldesa de Madrid, Doña Ana Botella, señora de Aznar. Y debe ser, por aquello de compartir lecho, que todo se pega incluso la verborrea y el don de la inoportunidad. Así, a tan ilustre dama, no se le ocurre otra cosa que sugerir que los servicios de limpieza de la capital de España, podrían no retirar basura todos los días, para así abaratar costes. ¡Genial!, ¿No? Digo yo, que esta idea tan brillante, para una ciudad que aspira a ser sede olímpica, solo se le puede ocurrir a la alcaldesa agarrándose a su apellido. ¿Se imaginan Madrid en pleno agosto con la recogida de basuras solamente los días alternos? La cuestión de la higiene pública no es algo que le preocupe a la alcaldesa, pues ya demostró su interés por ese asunto cuando era concejal de medio ambiente y negaba por activa y por pasiva que en Madrid hubiera contaminación cuando una boina de humo tan gris como su marido, cubría la capital. Ella, que retiró los medidores de contaminación y los instaló en zonas alejadas de los focos de polución, para demostrar con números que no había contaminación en su ciudad.  A esta mujer deberían haberla puesto de portavoz del gobierno cuando el desastre del Prestige, seguro que de ser así en Galicia no hubiera habido ni un gramo de chapapote.

Pues bueno, esto es lo que pasa cuando se pone en puestos de responsabilidad a personas, no por sus cualidades, aptitudes o cualificación, sino por con quien se acuesta. Si, ya sé que dormir al lado del ex presidente Aznar es algo meritorio que no todos podríamos realizar, pero darle la alcaldía de la capital por eso me parece un poco excesivo. Quizás hubiera sido mejor darle la alcaldía de El Escorial, pues conoce perfectamente ese entorno desde la boda de su hija y además el tema de los monasterios y capillitas parece que le va mucho. Pero visto lo visto, y dada la afición de la señora Botella por la basura y similares, la mejor opción es el ayuntamiento de Valencia, porque allí esos trapicheos se notan menos y de basura política saben un rato. No creo que esta iniciativa cuaje, pues parece que la actual alcaldesa, Rita Barberá, tiene mucho peso y además sabe tirar petardos, lo cual allí es importante. Por lo tanto, si por alguna casualidad le dieran las olimpiadas a Madrid, el COI debería ir pensando en instaurar una nueva prueba olímpica, el salto de contenedores.

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