Imagen

Imagen

lunes, 11 de noviembre de 2013

En algunas cosas sí son iguales



Desde que el Partido Popular ganara las elecciones allá por 2011, el PSOE intenta quitarse de encima el sanbenito  de que no hay diferencia entre populares y socialistas. Todos hemos escuchado o leído el ya famoso "PSOE-PP, la misma mierda es". Esa frase les hace tanto daño   que el propio  Alfredo Pérez Rubalcaba, en la en la Conferencia Política de este fin de semana, decía a los suyos "Tenemos que decirles que no somos iguales. Que no puede ser igual el que construye que el que destruye, el que edifica la sanidad pública que el que se la carga". Pero para los ciudadanos es difícil olvidar que los recortes empezaron con el último gobierno del PSOE que bajó el sueldo a los funcionarios, congeló pensiones y no se sentó a hablar de los desahucios hasta que estuvo en la oposición, porque como al PP sólo le interesaba salvar a los bancos. No en vano, según el Tribunal de Cuentas, los 214 millones de euros que las formaciones con representación en el Congreso de los Diputados debían a los bancos en 2007 se convirtieron un año después en 222 millones de euros, con un bajísimo tipo de interés, tan bajo que sólo 852.297 euros eran intereses.

Pero antes de que se apagaran los ecos de la Conferencia Política nos encontramos con la noticia de que PP y PSOE llegan a un pacto para renovar el Consejo General del Poder Judicial. Lo que me hace pensar que para algunas cosas sí que son iguales. Va a seguir creciendo la animadversión de los ciudadanos hacia los políticos y, por supuesto, no hablemos de recuperar la credibilidad porque con decisiones como esta es prácticamente imposible. Con este acuerdo muchos ciudadanos piensan que tanto PP como PSOE demuestran poco carácter democrático al seguir eligiendo el máximo órgano de los jueces.

Va a ser difícil que alguien crea en la nueva cúpula judicial siendo el reflejo de la clase política. Nadie va a creer en su independencia. Y es que un sistema democrático sin separación de poderes no se puede llamar democracia.

Viendo lo que los políticos están haciendo con nuestro país me viene a la memoria que Arturo Jauretche, en cierta ocasión, dijo: “Mientras en los países totalitarios el pueblo es un esclavo sin voz ni voto, en los "democráticos" es un paralítico con la ilusión de la libertad al que las pandillas financieras usurpan la voluntad hablando de sus mandatos”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario