El ministro de Educación, Cultura
y Deporte, José Ignacio Wert, ha intentado buscar una justificación a la
aplicación del tipo general del IVA (ahora del 21%) a cuadernos, témperas,
ceras, cartulinas, mochilas, compases y artículos semejantes, con el argumento
de que "técnicamente nadie puede
decir si un cuaderno (u otro producto de la lista) lo va a usar un niño de
sexto de Primaria o un arquitecto que tiene su estudio". Seguidamente,
Wert señaló que en cambio, "aquello
que es de uso exclusivo escolar y educativo" se preservará en el IVA
superreducido, como es el caso de los libros de texto o los mapas.
La verdad es que cuesta creer que
sea tan tonto como aparenta. Pero quizás tiene más delito que un ministro no
sepa como funciona el IVA. Habría que aclararle al señor Wert que el IVA es un
impuesto al consumo, es decir, que se aplica al producto o servicio por su
tipología y uso y no tiene relación alguna con la persona que consuma dicho
producto o servicio. También habrá que instruirlo para que sepa, ya que parece
que no lo sabe o que miente como un bellaco, que el IVA lo paga de manera efectiva siempre el
consumidor final ya que los profesionales, en este caso el arquitecto del señor
Wert, se lo deducen en el desarrollo de su actividad, es decir, lo descontará en
su declaración trimestral, por lo que el que realmente paga el impuesto es el
cliente del arquitecto. El padre del niño que dibuja el contorno de su mano con
cera es el que paga el impuesto. Si este padre además es cliente del
arquitecto, también pagará el IVA del material de oficina de aquel. Aunque creo
que le sentaría bastante mal que le coloreasen los planos con ceras o temperas.
Pero el ministro no se paró ahí,
más adelante se atrevió a decir que "Se
está haciendo mucha demagogia con todo esto", afirmó y justificó la
medida en última instancia por la crisis de recaudación fiscal de España, "la menor en comparación con su PIB de
la UE". Crisis de recaudación a la que ha contribuido su gobierno con
una amnistía fiscal. El mismo gobierno que hizo oídos sordos a la propuesta del
sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) en la que se recogía
una batería de medidas para recaudar 63.000 millones de euros sin tener que
tocar el IVA.
Siguiendo con sus despropósitos, José
Ignacio Wert, apuntó que "distinguir entre cultura y entretenimiento
(también a efectos del distinto tipo de IVA) no es fácil, porque habría que
establecer que se entiende como cultura y qué no". Cuando la distinción
es, quizás, la más fácil de todas. Cultura es algo ajeno a usted, señor
ministro.
Creo sinceramente que los
gobernantes ineptos deberían tener un poco de dignidad y, al igual que los
antiguos samuráis, en vez de dimitir tendrían que quitarse la vida, con lo que
nosotros, los ciudadanos, mataríamos dos pájaros de un tiro. Un inepto menos y
una pensión máxima y vitalicia menos a las arcas del estado. Eso sí que sería
servir a la patria y sus ciudadanos. Tome nota señor Wert. Aunque pensándolo
bien no íbamos a ganar para enterramientos.
A pesar de todo hay que reconocerles un gran mérito a los miembros de este gobierno. Han conseguido que con la que está cayendo este todo el país pendiente de la tristeza de un futbolista. Menudo país. Pan y circo
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