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martes, 11 de marzo de 2014

Ni olvido, ni perdón



Hoy es un día triste, un día para recordar a las 191 personas que murieron en aquellos trenes, también a los 1856 heridos y a los que lograron sobrevivir y fueron dañados psicológicamente y, sobretodo, en el corazón porque les quedó una lesión que nunca conseguirán eliminar. También es un día para estar junto a los familiares de todos ellos. Hoy es el día de las víctimas y sus familias. El día que no pudieron tener hace diez años porque hubo políticos a los que les interesaba más polarizar el atentado y los hechos como si de una simple lucha partidista se tratase. Pero no hay justificación que dé validez a la utilización de un acto terrorista con fines políticos.


Recuerdo con vergüenza como Pilar Manjón, madre de una de las víctimas y presidenta de la Asociación de Víctimas del 11M, sacó los colores a los miembros de la Comisión de Investigación cuando les espetó: “En esta comisión, han discutido sobre quién habló, de qué y cuándo se informó. Han hablado de circunstancias, de manejos y manipulaciones, de desinformaciones, de confidentes y de desconfianzas. Han hablado de circunloquios o periferias. Han hablado señorías, de ustedes. Esencialmente de ustedes. Ha sido la comisión de ustedes y para ustedes”. Y mientras los miembros de la Comisión de Investigación se aburrían, bostezaban o simulaban prestar atención a las palabras de Pilar Manjón, esta les decía: “Para ustedes todo es política, y para ustedes todo significa partidismo pero, afortunadamente, fuera de esta casa aún queda mucho aire fresco y mucha luz bajo el cielo”. Y todos nos vimos reflejados en esa madre cuando dijo a los miembros de la comisión: “¿De qué se reían, señorías? ¿Qué jaleaban? ¿Qué vitoreaban en esta su comisión?”.


También me acuerdo con tristeza como unos políticos consiguieron dividir a una sociedad que acababa de recibir el golpe más duro de su historia, una madre a la que habían arrebatado de golpe a 191 de sus hijos. Como recuerdo la indignación que sentí durante años cuando parte de la prensa olvidaba su deber de informar objetivamente, cosa inexistente en este país, para, a pesar de existir una condena firme, seguir alimentando la llamada teoría de la conspiración. Así como me indigna ahora que todavía existan personas que aún mantengan el rescoldo de esta postura por no dar su brazo a torcer.


Ahora me avergüenzo de leer en internet, diez años después, comentarios como este: “…tenéis que tener muy claro que diez años después es cada vez más evidente que fue milimétricamente diseñada para cambiar un gobierno y que Zapatero llegó al poder gracias a la indecente manipulación que se hizo de ella desde el 11 hasta el14M…”


Y, la verdad, es que a mí me importa otra cosa, me incomoda sobremanera lo barato que sale matar en nuestro país. Como me molesta el ruido, los alborotos y las manifestaciones que se organizaron cuando la Unión Europea tumbó la doctrina Parot, y que nadie halla alzado la voz cuando ya hay ocho convictos por el 11M que se encuentran en libertad, así como que el día 16 de marzo saldrá el siguiente condenado por un atentado que en un solo día ha matado a casi doscientas personas.
 
Enrique Múgica, tras el asesinato de su hermano por la banda terrorista ETA dijo “ni olvido, ni perdono”, y eso es precisamente lo que creo que merece alguien capaz de realizar tremenda atrocidad: “ni olvido, ni perdón”.

1 comentario:

  1. Fuimos a una guerra fuera de nuestras fronteras,basada en mentiras y donde con nuestro apoyo se mato gente. Que esperabamos que no ibamos a pagar las consecuencias, en esos trenes murio mucha gente inocente, tan inocente como muchos otros que ayudamos a matar. El odio llama al odio y el unico camino es el perdon.

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