Imagen

Imagen

miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Han sido sólo los bancos?

Definitivamente no son sólo los bancos, ni ha sido la burbuja inmobiliaria, España no ha llegado a la situación en la que se encuentra por otras causas que no sea la ineptitud manifiesta de nuestros políticos, sean del partido que sean. Es a ellos, sobre todo, a los que hay que pedir explicaciones y responsabilidades. También podríamos incluir en este grupo a los dirigentes de los sindicatos, así como a los altos ejecutivos de bancos y muchos  organismos que se encargan de enriquecerse con el dinero ajeno.
Los bancos tienen su cuota de culpa. No hacen más que aprovecharse de la incompetencia de nuestros dirigentes. El que los bancos no den créditos es una consecuencia de la situación a la que nos están llevando los políticos españoles.
Existen muchos pueblos en España que han sido arruinados por la inutilidad manifiesta de los alcaldes. El que un Ayuntamiento no pague a sus proveedores genera en los municipios un efecto dominó que va haciendo que las empresas dejen de pagar a los suyos y tengan que ir despidiendo trabajadores para poder subsistir hasta terminar cerrando. Debido a esto hay pueblos enteros que se han convertido en dependientes de las prestaciones del Servicio Público de Empleo. Entretanto sus ediles siguen cobrando sus salarios, en muchos casos aumentados tras la toma de posesión.

El gobierno acuerda congelar el salario mínimo interprofesional, lo que unido a la anterior rebaja y congelación de los sueldos de los funcionarios y la subida del IRPF en todos sus tramos trae como consecuencia el efecto contrario de lo que se pretende, es decir, se penaliza el consumo, cuando lo que hay que promover en tiempos de crisis es que el dinero circule y que se consuma. Mientras tanto las grandes fortunas del país siguen sin su subida de impuestos ya que el 95 % de lo que se recauda con el impuesto del IRPF es lo declarado por asalariados y pensionistas.
Pero lo que más nos duele es que todas las medidas tomadas hasta ahora por los gobiernos del PSOE y PP penalizan sobre todo a la clase media, que en el caso de muchas familias, debido a las decisiones de nuestros dirigentes, han dejado de pertenecer a ella. Es inconcebible que una gran empresa que obtenga un beneficio de mil millones de euros tribute igual, por las ayudas y subvenciones que se les conceden, un 33 %, que un asalariado que ingrese unos treinta y tres mil euros al año. Mientras tanto los grandes bancos se quejan de que han obtenido un 15 % menos de “beneficios” en el ejercicio 2011. Sólo han ganado casi 10.000 millones de euros.
Hay que conseguir que los políticos sean responsables, penalmente, de sus nefastas gestiones económicas. Para terminar, un ejemplo, la Comunidad Valenciana tiene una deuda de veinte mil millones de euros y su expresidente, Camps, negoció con Ecclestone la renovación del gran premio de Valencia de Fórmula 1 hasta el dos mil diecinueve con un coste anual de diez millones de euros. Y todo esto lo firma unos días antes de su dimisión, quizás temía la pérdida de lo que esa firma podría reportarle.

Lo peor es que casi nos hemos acostumbrado a que los políticos vivan a cuerpo de rey con nuestro dinero mientras siembran de incertidumbre nuestro futuro y el de nuestros hijos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario