Cada
vez me sorprenden más los gerifaltes de la Iglesia Católica. Son capaces de
suspender a divinis a un sacerdote por entrar en el programa de Telecinco “Gran
Hermano”, suspensión que veo lógica si la miramos desde el punto de vista de la
Iglesia, aunque no la comparta porque creo que supone un signo de trasnochado
oscurantismo y separa, más si cabe, a los mandamases de la Iglesia del pueblo al
que deberían atraer hacia su doctrina. Pero también son capaces de mantener en
su puesto al obispo de Alcalá de Henares (Madrid), Juan Antonio Reig Plá,
después de que en su homilía de los Santos Oficios del Viernes
Santo dijese, refiriéndose a la homosexualidad, que “llevados por tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que
es la sexualidad humana" hace que ya desde niños
tengan "atracción hacia las personas
de su mismo sexo". "Y a
veces para comprobarlo se corrompen y se prostituyen o van a clubes de hombres nocturnos". Creo que estas declaraciones son bastante más merecedoras de
sanción que el que un cura moderno participe en un reality
Pero
el problema de monseñor Juan Antonio Reig Plá viene de lejos. Ya
en 2009 apareció delante de una bandera franquista, mientras oficiaba una misa en homenaje a los
caídos en Paracuellos del Jarama, el año pasado elaboró una guía en la que se podían leer consejos para curar la homosexualidad. También ha despotricado sobre el
divorcio diciendo de los hijos de divorciados que son "muñecos de trapo" sin "columna vertebral",
que “no pueden mantenerse en pie porque
les falta la estructura de la propia persona y el cultivo de lo que es más
decisivo", vinculando la separación de la pareja con la "decadencia" de la sociedad.
En alguna ocasión ha llegado incluso a vincular las parejas de hecho con la violencia machista.
En
la homilía del Viernes Santo se atrevió a decir que “algunos de esos niños atraídos por la homosexualidad han sido víctimas
de abusos por sus propias familias" para terminar diciendo "Dios no es indiferente ante su
sufrimiento". Pero parece que monseñor si lo es, ya que consiente que
la diócesis que preside financie la vivienda de un cura condenado en los
tribunales por abusar sexualmente de una niña durante casi una década. ¿Es esto
doble moral? ¿Quizás monseñor no le financiaría la casa si se tratase de un
homosexual en vez de un pederasta?
Lo peor
de todo es que lo del Viernes Santo lo dijo en una televisión de un estado
aconfesional que pagamos todos. En una televisión pública que permitió que un
fundamentalista emitiera un mensaje de odio. Creo que esto no es un tema de
doctrina pero muy poco dice de ella la Iglesia católica si los superiores del
obispo siguen permitiendo que este hombre siga dejando en sus intervenciones o
en sus homilías la imagen que deja de la Iglesia. Pero claro, ya lo dice el
refrán “el que calla, otorga”
Totalmente de acuerdo, el integrismo existe en todas las confesiones
ResponderEliminarTambién de acuerdo. No me extraña nada después de miles de casos de pederastia mantenidos en silencio
ResponderEliminarDe acuerdo en todo salvo en una cosa, ¿Que diferencia hay en que lo diga en una televisión pública, privada o desde el púlpito?. Tal vez la solución sea un ministerio de información y turismo para que censure previamente lo que se va a decir en la televisión pública y así ya le damos la razón a elementos como el Sr. Bispo
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